La desaparición de Maximiliano Tabares, de seis años de edad, sigue conmocionando a Colombia, pues según la Policía el niño habría sido víctima de una secta satánica integrada por la madre, el padrastro y la abuela del menor.

La denuncia de la desaparición del niño fue hecha el 21 de septiembre por la propia madre, Sandra Patricia Caro, en el departamento de Antioquia.

Según la versión de la madre, esa mañana le dijo a su hijo “que saliera a conseguir unas arepitas con algo para hacer el desayuno, yo lo acompañé hasta la puerta, vi que él llegó de la esquinita de la tienda porque la tienda no está lejos, yo me vine a montar la aguapanelita”, una bebida tradicional en Colombia.

“Cuando yo vi que pasaron dos minutos y nada, yo me asusté y ahí mismo salí a la tienda, pero todo estaba cerrado, nadie por ahí ni el niño ni nada”, dijo entonces a la prensa local.

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Después la madre dijo que Maximiliano había aparecido; sin embargo, las autoridades recolectaron información de que el menor no habría asistido a clases por más de una semana.

Tras doce días sin encontrar al niño, se asignó la búsqueda a un equipo especial de investigación de la Policía y la Fiscalía.

Así, el 20 de octubre, en un operativo de la Dirección de Protección y Servicios Especiales de la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, se detuvo a la mamá; al padrastro, Fabio Carmona; a la abuela, Damaris Pérez; y otras tres personas, acusados de pertenecer a una secta satánica llamada Los Carneros que se dedicaba a buscar depósitos de oro conocidos como guacas.

Según los investigadores, los acusados realizaban ritos satánicos para hallar las guacas de oro. Sin embargo, el padrastro habría convencido al resto de la secta de que el niño estaba poseído por un espíritu y que eso impedía encontrar los depósitos.

Así, de acuerdo a las investigaciones, el padrastro dijo que había que sacar el espíritu al niño y para ello citó a los miembros de la secta para el 20 de septiembre.

En los allanamientos a las viviendas de los implicados, las autoridades hallaron documentos satánicos y muñecos vudú que habrían usado en sus prácticas. Hasta el momento no se ha encontrado el cuerpo de Maximiliano.

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