6 de julio de 2015 2:32 pm

Lo más bello está por venir, dice el Papa Francisco a las familias en Ecuador

POR EDUARDO BERDEJO | ACI Prensa/EWTN Noticias

Francisco en la Misa en Guayaquil / Captura Youtube
Francisco en la Misa en Guayaquil / Captura Youtube

El Papa Francisco presidió este lunes una multitudinaria Misa en el Parque Los Samanes en Guayaquil (Ecuador), donde lanzó un esperanzador mensaje a las familias, al asegurar que aunque se diga lo contrario y algunos crean que todo se derrumba, “lo más lindo, profundo y bello para la familia está por venir”.

El Santo Padre llegó al Parque Los Samanes luego de visitar brevemente el Santuario de la Divina Misericordia. Durante el trayecto se trasladó en el papamóvil, desde el que saludaba a las miles de personas apostadas a lo largo del camino. Al llegar, se dirigió hasta el altar, a cuyo lado izquierdo se encontraba un gran cuadro de la Virgen de Guayaquil, llevada el domingo en procesión por los fieles.

Según el Ministerio del Interior, en la gran explanada del parque se encontraban 800.000 personas, muchas de las cuales llegaron desde tempranas horas de la mañana, portando carteles y banderas de Ecuador, Perú, Colombia, Venezuela y otros países sudamericanos.

El Santo Padre centró su homilía en el pasaje evangélico de las Bodas de Caná para recordar a los cristianos que, así como con los novios que se quedaron sin vino, María anda pendiente de las necesidades de sus hijos y se las presenta a Dios.

“Todo comenzó porque ‘no tenían vino’, y todo se pudo hacer porque una mujer –la Virgen– estuvo atenta, supo poner en manos de Dios sus preocupaciones, y actuó con sensatez y coraje. Pero no es menor el dato final: gustaron el mejor de los vinos. Y esa es la buena noticia: el mejor de los vinos está por ser tomado, lo más lindo, profundo y bello para la familia está por venir”, aseguró.

El Papa explicó que “el vino es signo de alegría, de amor, de abundancia”; sin embargo, “cuántos de nuestros adolescentes y jóvenes perciben que en sus casas hace rato que ya no lo hay. Cuánta mujer sola y entristecida se pregunta cuándo el amor se fue, se escurrió de su vida”.

“Cuántos ancianos se sienten dejados fuera de la fiesta de sus familias, arrinconados y ya sin beber del amor cotidiano. También la carencia de vino puede ser el efecto de la falta de trabajo, enfermedades, situaciones problemáticas que nuestras familias atraviesan”.

Sin embargo, el Papa les aseguró que “está por venir, el tiempo donde gustamos el amor cotidiano, donde nuestros hijos redescubren el espacio que compartimos, y los mayores están presentes en el gozo de cada día. El mejor de los vinos está por venir para cada persona que se arriesga al amor. Y está por venir aunque todas las variables y estadísticas digan lo contrario; el mejor vino está por venir en aquellos que hoy ven derrumbarse todo”.

“Murmúrenlo hasta creérselo: el mejor vino está por venir y susúrrenselo a los desesperados o desamorados”, insistió Francisco.

Nada puede sustituir a la familia

En su homilía, el Santo Padre también señaló que “la familia es el hospital más cercano, la primera escuela de los niños, el grupo de referencia imprescindible para los jóvenes, el mejor asilo para los ancianos”.

“La familia constituye la gran ‘riqueza social’, que otras instituciones no pueden sustituir, que debe ser ayudada y potenciada, para no perder nunca el justo sentido de los servicios que la sociedad presta a los ciudadanos”, afirmó, e indicó que existe “una verdadera ‘deuda social’ respecto a la institución familiar, que tanto aporta al bien común de todos”.

“La familia también forma una pequeña Iglesia, una ‘Iglesia doméstica’ que, junto con la vida, encauza la ternura y la misericordia divina”, y donde “la fe se mezcla con la leche materna: experimentando el amor de los padres se siente cercano el amor de Dios”.

“Muchas veces no es el ideal, no es lo que soñamos, ni lo que ‘debería ser’”, sin embargo, “el vino nuevo de las bodas de Caná nace de las tinajas de purificación, es decir, del lugar donde todos habían dejado su pecado… ‘donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia’”, señaló.

Por ello, invitó a rezar por el Sínodo de la Familia que se realizará en octubre “para madurar un verdadero discernimiento espiritual y encontrar soluciones concretas a las muchas dificultades e importantes desafíos que la familia debe afrontar en nuestros días”

Francisco culminó su homilía recordando que “Dios siempre se acerca a las periferias de los que se han quedado sin vino, los que sólo tienen para beber desalientos; Jesús siente debilidad por derrochar el mejor de los vinos con aquellos a los que por una u otra razón, ya sienten que se les han roto todas las tinajas”.

“Como María nos invita, hagamos ‘lo que él nos diga’ y agradezcamos que en este nuestro tiempo y nuestra hora, el vino nuevo, el mejor, nos haga recuperar el gozo de ser familia”, expresó el Papa.

El texto completo se encuentra en https://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-homilia-del-papa-sobre-la-familia-en-el-parque-samanes-en-guayaquil-54183/

El programa completo de la visita del Papa lo encuentra en: https://www.aciprensa.com/sudamerica2015/

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