La hermana Gloria Cecilia Narváez, religiosa colombiana que durante cuatro años estuvo secuestrada por terroristas musulmanes, afirmó que están rezando por la Iglesia Católica que es perseguida por la dictadura de Nicaragua.

La religiosa, de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, fue raptada el 7 de febrero de 2017 en Koutiala (Mali), por un grupo vinculado a Al Qaeda que la mantuvo cautiva hasta octubre de 2021, cuando fue liberada.

Tras un proceso de sanación espiritual y física, la hermana Gloria Narváez recorre actualmente varios países, de la mano de la fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), para dar su testimonio y pedir por los cristianos perseguidos.

Así, en el evento que la fundación pontificia realizó en Bogotá el 15 de noviembre, la religiosa  afirmó que durante su cautiverio fue la oración confiada en Dios la que le mantuvo la esperanza, a pesar del peligro de ser asesinada por los terroristas debido a su fe católica. 

“La oración siempre llena de esperanza, y una oración paciente, perseverante, y la certeza de que Dios nunca me abandonaba”, afirmó.

La religiosa indicó a ACI Prensa que con esa misma fe es que rezan por la Iglesia Católica en Nicaragua, sea con las oraciones personales o comunitarias. 

Más en América

“Nuestra congregación también está presente en Nicaragua y está viviendo situaciones; y nosotros desde acá las acompañamos a nuestras hermanas con la oración, con esa oración confiada y perseverante”, afirmó.

En Nicaragua, la dictadura de Daniel Ortega ha aumentado su presión sobre la Iglesia Católica, encarcelando a varios sacerdotes y manteniendo bajo arresto domiciliario al Obispo de Matagalpa, Mons. Rolando Álvarez.

Además, en marzo expulsó al Nuncio Apostólico, Mons. Waldemar Stanisław Sommertag, ha cerrado medios de comunicación católicos y obligado a salir de Nicaragua a varios sacerdotes y religiosas, como las Misioneras de la Caridad.

“Yo sé que los sacerdotes, los señores obispos, tienen esa experiencia tan grande de Dios y que están haciendo un servicio al pueblo; y que caminan” con esa “certeza de que Dios camina con nosotros. Él no nos abandona, ni a nosotros sus elegidos, ni a su pueblo. Él estará con nosotros hasta los últimos días”, declaró a ACI Prensa.

La religiosa colombiana dijo que están rezando “por nuestros hermanos perseguidos en Nicaragua, por la persecución que se está haciendo en Chile, por México”. 

“Nuestra Iglesia está en oración, estamos en oración. Estamos orando por todos los misioneros, misioneras, por todos los sacerdotes, por todos los señores obispos”, para que “se sientan fortalecidos por nuestra oración”, manifestó.

(El artículo continúa después)

Un reciente informe de la abogada Martha Patricia Molina señala que entre 2018 y 2022 se han registrado 396 ataques contra los católicos en Nicaragua.

El documento titulado “Nicaragua: ¿Una Iglesia perseguida?” reúne las profanaciones, sacrilegios, robos, atentados, discursos de odio y amenazas contra los católicos, así como el exilio de sacerdotes “producto de la persecución gubernamental”.