17 de agosto de 2019 8:04 pm | ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 18 de agosto de 2019 8:41 am

Estos proyectos católicos ayudan a miles de centroamericanos a no migrar

POR DAVID RAMOS | ACI Prensa

Jóvenes centroamericanos participantes en proyecto de Catholic Relief Services. Crédito: Cortesía Catholic Relief Services.
Jóvenes centroamericanos participantes en proyecto de Catholic Relief Services. Crédito: Cortesía Catholic Relief Services.

Una agencia católica de solidaridad ha desplegado diversos proyectos en Centroamérica que ayudan a que las personas víctimas de la violencia puedan tener condiciones de vida digna y no migrar.

Catholic Relief Services (CRS), agencia solidaria de la Iglesia en Estados Unidos, realiza proyectos en diversos países de Centroamérica para asistir a jóvenes y a agricultores con las diversas problemáticas de pobreza, sequía e inseguridad que viven esos países.

En diálogo con ACI Prensa, Rick Jones, asesor regional de Política Pública para Latinoamérica de CRS, señaló que “en este momento hay un área de Jóvenes y empleo, que estamos desarrollando en todos los países de Centroamérica, especialmente el triángulo norte”, que comprende los países de Guatemala, Honduras y El Salvador.

“Hay otro proyecto que tiene que ver con agricultura y las prácticas para contrarrestar la sequía y cambio climático. Hay otro que es trabajo en las zonas de café para contrarrestar la pérdida de empleos y mejorar el manejo de agua, y otro que es reactivación de las cadenas de café y cacao dentro de Centroamérica”.

Jones subrayó que la migración, especialmente hacia los países del norte, involucra “un conjunto de factores. Pero el que más pesa en El Salvador en este momento ha sido el tema de la violencia”.

“Hay evidencia concreta de que hay una relación causal entre la violencia que vive la gente y la necesidad de huir del país. El Salvador sigue estando entre los cinco países más violentos del mundo, con una tasa de homicidios de más de 50 por cada 100 mil habitantes”, lamentó.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Los dos hijos de Julia emigraron al norte, porque ninguno podía encontrar empleo en Honduras. Uno de ellos es maestro y se fue a vivir a Canadá. Su otro hijo también decidió dejar su hogar, recientemente. Durante su travesía, llamaba periódicamente a su madre, pero Julia comenzó a recibir llamadas con amenazas, diciendo que sabían dónde estaba su hijo. Su matrimonio también ha estado marcado por la migración. Su esposo ha tenido que emigrar cuatro veces a EE.UU. para lograr sostener a su familia. Julia es plenamente consciente de que, posiblemente, nunca más volverá a ver a sus hijos. Tú puedes ayudar a que ella y muchas familias centroamericanas encuentren mejores oportunidades en sus países y no tengan que emigrar👉 👉 bit.ly/2MXu6oo . . . Foto por @Oleiva/Silverlight para CRS #Honduras #Guatemala #ElSalvador #Centroamerica #Latinoamerica #Latino #Hispano #Latinx #Migracion #Migration #Refugiados #Refugees #Familia #Family #Canada #EEUU #Pobreza #Desempleo #Poverty #Unemployment #Latino #Latinx #picoftheday

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Un segundo factor, dijo, es “el tema de sequía y cambio climático”, pues “tanto en Honduras, El Salvador y Guatemala, de los últimos cinco años hemos tenido cuatro años de sequía en lo que llaman el ‘corredor seco’”.

“Y lo que sabemos de la sequía es que en el primer año la gente come menos. En el segundo año, la gente comienza a vender la mesa, el sofá, venden las cosas de la casa. Y en el tercer año comienzan a vender la tierra e irse. Esto es bastante grave y otro factor poco reconocido”.

Un tercer factor que empuja a los centroamericanos a dejar sus países, señaló, es “la falta de oportunidades combinada con la sensación de que no hay mucha esperanza”.

“Y en último lugar, siempre hay una parte de la gente que está buscando la reunificación familiar”.

Jones destacó que en el trabajo que realizan con jóvenes “tenemos un programa que genera un cambio de vida y una opción de vida para los jóvenes, en el sentido de prepararlos para el trabajo y con un plan de vida en el cual se inserten laboralmente en este contexto”.

“Hemos trabajado con más de 30 mil jóvenes en los últimos años y logramos colocar un 80% en un empleo o un retorno a la escuela o comenzando su propia empresa. Eso genera la opción real, una red de apoyo positiva entre otros jóvenes. Eso es muy importante para que los jóvenes sientan que tienen algo que les da esperanza”.

Para quienes sufren persecución y violencia, dijo, CRS trabaja con la Iglesia en cada localidad para “que gente que está amenazada y tiene que huir de su casa pueda ir a otra parte del país y las parroquias los acogen, dándoles donde vivir y ayudándoles a rehacer la vida. Igual en El Salvador. Hay todo un programa para el desplazamiento interno para personas que están siendo amenazadas”.

En las zonas rurales, dijo, a través del programa Agricultura, suelos y agua, asisten a las más de dos millones de personas que viven en el denominado corredor seco, entre el sur de México y Centroamérica, “donde no reciben la misma cantidad de lluvia que en otras zonas, donde los suelos están súper degradados, pero donde se produce la mitad del maíz y frijol que consume la gente”.

“Nosotros hemos estado trabajando en un programa para desarrollar prácticas para los agricultores con menos recursos para que puedan seguir produciendo y mantenerse en el campo. Hemos trabajado con más de 3000 productores desde el sur de México, Oaxaca, hasta Nicaragua, en los últimos cuatro años”.

Aquellos campesinos que pusieron en práctica el año pasado las recomendaciones de CRS perdieron solo aproximadamente el 10% de su cosecha, mientras que los que no lo hicieron perdieron cerca del 80%.

“Esas prácticas están permitiendo que la gente se mantenga en la tierra a pesar de las condiciones”, dijo.

Jones señaló que CRS recibe principalmente donaciones de entre 20 y 50 dólares de personas de buena voluntad, lo que sumado al apoyo de fondos del gobierno de Estados Unidos resulta “esenciales para responder en una forma contundente”.

“La ayuda extranjera de Estados Unidos realmente ayuda a hacer la diferencia y crear oportunidades”, aseguró.

“El programa de empleo juvenil está apoyado por el Departamento de Trabajo de Estados Unidos, con un programa de 10 millones de dólares. Está apoyando a los jóvenes para que no tengan que irse. Esta ayuda realmente funciona”, reiteró.

Además, destacó que el gobierno de Estados Unidos ha sido pionero “en invertir en programas que van a reducir la tasa de homicidios y la violencia por armas en Centroamérica. Realmente se ha notado. Ha ayudado a reducir en El Salvador en más del 50% la tasa de homicidios”.

“El apoyo tanto del gobierno de Estados Unidos y el de personas de buena voluntad que donan a CRS ayudan a contrarrestar esos factores que empujan a la gente y no le dejan con otra opción que irse”, indicó.

Para colaborar con los proyectos de CRS en Centroamérica, puede ingresar AQUÍ.

Etiquetas: inmigrantes, Migración, migrantes, drama de migrantes, Centroamérica

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