Una familia de artesanos ha fabricado un obsequio muy especial para el Papa Francisco: el famoso sombrero de charro mexicano. Desde Pablo VI hasta Francisco, para los Salazar Yépez ya es una tradición fabricar este sombrero y regalárselo a los Papas.

“Nosotros ya tenemos una tradición desde 1970 cuando hicimos un sombrero para el Papa Pablo VI. Un matrimonio amigo lo llevó hasta Roma y se lo entregó. Después le hicimos un sombrero al San Juan Pablo II en 1990 y después a Benedicto XVI en el año 2012. Esta es la tercera vez que hacemos un sombrero para un Papa”, dijo a ACI Prensa María de la Luz Yepes Torres, encargada de la fábrica ubicada en Guanajuato donde han confeccionado el regalo.

El sombrero que confeccionaron para Benedicto XVI era sobrio y tuvo acabados en hilo metálico y dorado. El de San Juan Pablo II llevó bordado el continente americano, la Virgen de Guadalupe y su retrato personal. Todos estos fueron diseñados “según sus personalidades” y han sido llevados al Vaticano.

La familia de Yepes tiene su taller en la ciudad de San Francisco del Rincón, conocida como “la capital mundial del sombrero”, en donde fabrican estos accesorios desde 1959.

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Sobre el gesto de regalarle un sombrero de charro a los Papas, esta artesana señaló que “es muy significativo para nosotros los mexicanos. Este sombrero es lo que nos representa en todas partes del mundo porque solamente se ha hecho aquí. Es nuestra tradición”.

El sombrero del Papa Francisco

El sombrero destinado al Papa Francisco está hecho de lona y en él se han bordado rosas de varios colores, espigas de trigo y en la parte delantera una imagen de la Virgen de Guadalupe. En la copa está el escudo del Vaticano y los filos están adornados con las banderas de los países de todos los países de América.

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María de la Luz comentó que desde que se enteraron de la visita del Papa a México, en el taller empezaron con la tarea de confeccionar el sombrero. Cerca de ocho personas han intervenido para su fabricación y cada uno tuvo una función diferente. Uno bordaba, otro armaba la figura de lona.

Todo fue hecho a mano y lo terminaron en 45 días.

Yepes explicó que uno de los elementos más hermosos y significativos del sombrero son las rosas porque recuerdan a las que colocó San Juan Diego en su tilma, las que mostró al Obispo Zumárraga y que luego de caer develaron la imagen de la Virgen de Guadalupe.

El sombrero es “sencillo como el Papa Francisco” y lleva un poco del folcklore de México, “de sus rosas de colores”, afirma María de la Luz.

¿Cómo entregaron el sombrero a los Pontífices anteriores y cómo planean entregar el de Francisco?

Lanzándolo y haciendo que la gente lo pase. Otra alternativa es conseguir que las autoridades les consigan un medio para entregarlo o que algún amigo tenga la oportunidad de “aventarlo”.

“Ya hemos visto cómo los Papas se han puesto el sombrero. Benedicto XVI nos dio esa gran alegría. Incluso el sombrero que recibió Juan Pablo II vino con las reliquias aquí a México”, comentó la encargada de “Sombreros Salazar Yépez”.

Si el Papa Francisco llega a recibir el sombrero y se lo pone, “sentiríamos una gran alegría y una bendición que nosotros hayamos tenido en nuestras manos algo que él tuvo en las suyas”, concluyó María de la Luz Yepes.

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