En la tarde de este viernes 1 de abril, a pocas horas de comenzar su viaje a Malta, el Papa Francisco se acercó hasta la Basílica de Santa María la Mayor de Roma para rezar ante la Virgen Salus populi romani.

 

 

El Santo Padre suele acudir a esta basílica antes y después de cada viaje apostólico internacional para orar ante este antiguo icono mariano dedicado a la advocación de María Protectora del Pueblo Romano. 

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La imagen de esta Virgen se encuentra en una de las cuatro basílicas de la capital italiana, situada a pocos metros de la estación de tren de Termini, donde cientos de personas emprenden sus viajes cada día.  

La Santa Sede confirmó el viaje del Papa a Malta el pasado 10 de febrero, y será mañana, sábado 2 de abril, cuando el Pontífice aterrice en esta isla del Mediterráneo a las 10 a.m. 

Durante esta visita el Papa se encontrará con el presidente de la república, George William Vella, y también con el primer ministro, Robert Abela.  

También recibirá a las autoridades y el cuerpo diplomático, ante las que pronunciará su primer discurso. Poco antes de las 4:00 p.m., irá en catamarán desde el Puerto Grande de La Valeta hasta el Puerto de Mgarr.  

A las 5:30 p.m. participará en un encuentro de oración en el Santuario Nacional de Ta’ Pinu en Gozo, donde dará una homilía y posteriormente saldrá desde el Puerto de Mgarr hacia Malta. 

Su regreso a Roma está programado para el domingo 3 de abril a las 7:40 p.m., tras haber presidido la Santa Misa en el Piazzale dei Granai, en Floriana, y haberse encontrado con los migrantes en el Centro “Giovanni XXIII Peace Lab” en Hal Far. 

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Durante la Audiencia General del miércoles 30 de marzo, el Papa Francisco destacó que viajará a Malta como “peregrino tras las huellas del apóstol Pablo”. 

El Papa señaló que Malta es una “tierra luminosa” y en su próxima visita internacional será “peregrino tras las huellas del apóstol Pablo, que allí fue acogido con gran humanidad después de haber naufragado en el mar mientras se dirigía a Roma”. 

Además, el Santo Padre dijo que “este viaje apostólico será la ocasión para ir a las fuentes del anuncio del Evangelio, para conocer personalmente a una comunidad cristiana de historia milenaria y vivaz, para encontrarme con los habitantes de un país que se encuentra en el centro del Mediterráneo y en el sur del continente europeo, hoy aún más comprometido con la acogida de tantos hermanos y hermanas que buscan refugio”.