En la mañana de este lunes 17 de octubre, el Papa Francisco dio 3 consejos a los emprendedores: Ser profetas, cuidar la relación con Dios y pensar en la pobreza.

El Papa Francisco recibió en audiencia en el Vaticano a los miembros de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios y de la Confederación de Empresarios de Galicia (España), a quienes animó a “proponer una economía adecuada para  contribuir a resolver las grandes problemáticas que vivimos a nivel mundial”.  

Para conseguirlo, dio a los presentes 3 consejos:

1. Ser profetas

El Santo Padre invitó a los empresarios españoles a “desarrollar su servicio, digamos, como profetas que  anuncien y edifiquen la casa común, respetando todas las formas de vida, interesándose por el bien de todos y fomentando la paz”. 

“Sin profecía, la economía, y en general toda la acción humana, está ciega”, aseguró el Papa.

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2. Cuidado de la relación con Dios

El segundo consejo que dio el Papa Francisco fue cuidar la relación con Dios.

Según explicó a los presentes, “cuando cultivamos la salud  espiritual, cuando tenemos una relación bien cuidada con el Señor, comenzamos a dar muchos frutos buenos”.

“La carestía de amor  y justicia en nuestras relaciones son consecuencia de un descuido de nuestra relación con el Creador,  y esto repercute también en nuestra casa común”, dijo el Papa.

3. El trabajo y la pobreza

“Con los valores del trabajo y la pobreza, que implican la confianza completa en Dios y no en las cosas, se puede crear una economía que reconcilie entre sí los miembros de las diversas etapas de producción,  sin que se desprecien mutuamente, sin que se creen mayores injusticias o se viva una fría indiferencia”, aseguró el Papa Francisco.

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“Esto no quiere decir -continuó el Pontífice-, que se ame la miseria, la cual, por el contrario, tiene que  ser combatida, y para ello ustedes tienen buenos instrumentos, como la posibilidad de crear empleos,  y contribuir así a dignificar a sus prójimos”. 

Por último, encomendó a los emprendedores a la protección de la Virgen Santísima y de San José. 

Ellos supieron cuidar de su familia y de su casa con corazón de padres. Que ellos intercedan  por ustedes, para que el Señor les conceda también un amor maternal y paternal para cuidar de la  familia humana y de la casa común”, concluyó.