Con la ordenación de 37 nuevos sacerdotes este domingo 5 de junio, en la Solemnidad de Pentecostés, concluye un fin de semana histórico para la Iglesia Católica en México, pues sumaron en total 70 ordenaciones de presbíteros en la Arquidiócesis de Guadalajara.

En la Misa, celebrada en el Santuario de los Mártires Mexicanos, el Arzobispo de Guadalajara, Cardenal José Francisco Robles Ortega, recordando la Solemnidad de Pentecostés, destacó que “la elección, la consagración y el envío de estos hermanos sacerdotes que van a ser ordenados es una prueba patente de la acción del Espíritu Santo”.

“El carisma, el servicio de hacer presente a Cristo cabeza, a Cristo pastor, a Cristo esposo de su Iglesia, este carisma lo reciben cada uno y todos estos hermanos que van a ser ordenados: el carisma de hacer presente a Jesucristo en medio de Su pueblo”.

Tras recordar que el Espíritu Santo suscita una “variedad y riqueza de carismas” en la Iglesia Católica “para el bien de todos”, el Purpurado destacó que “este gran carisma, este hermoso don de representar a Cristo, no opaca, no nulifica, ninguno de los otros carismas”.

“Nunca olviden esto: su carisma no es superior, no es más grande, no es único. Su carisma es para el servicio, para el servicio de los demás carismas que el Espíritu Santo suscita en Su Iglesia”, dijo a los nuevos sacerdotes.

El Cardenal Robles Ortega les aseguró a los nuevos sacerdotes que “el Espíritu del Señor les animará siempre, les renovará e impulsará siempre. El Espíritu del Señor los fortalecerá y los consolará siempre”.

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“El Espíritu del Señor Resucitado ha descendido como un don, y es un don que permanece”, dijo, y añadió que “es un don que se ha quedado con nuestra pobre humanidad hasta el fin de los tiempos”.