Del 14 de junio al 15 de julio, 32 equipos que representan a sus países buscarán ganar la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018. Pero uno en especial logró llegar hasta ese evento con un poco de ayuda de un cardenal de la Iglesia Católica.

Se trata del Arzobispo de Lima y Primado del Perú, Cardenal Juan Luis Cipriani.

Perú fue el último equipo en clasificar a la Copa del Mundo, tras vencer a Nueva Zelanda. La selección peruana no había participado en este evento desde 1982.

En un conversatorio con jóvenes de la capital peruana en el Seminario Santo Toribio de Mogrovejo, el 20 de abril, el entrenador de la selección peruana, Ricardo Gareca, destacó que “el Cardenal ha sido una persona muy importante en el proceso de clasificación”.

Gareca, de nacionalidad argentina, aseguró que el Cardenal Cipriani “fue un hombre de apoyo, no solo espiritual”, sino que también influyó que el Arzobispo de Lima sea “una persona tan importante para el país”.

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El entrenador aseguró también que “soy un hombre de fe. Católico, apostólico y romano, por bautismo y por convicción”.

“Es lo que he elegido para mi vida”, señaló.

Ricardo Gareca dijo además que “en este acontecimiento de la clasificación tiene mucho que ver la gente. Nunca dejamos de creer y también le rezamos al Señor de los Milagros”.

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“Nos pueden ganar, pero va a ser difícil”, señaló, y destacó que “uno debe ser un apasionado de lo que hace. Triunfar en la vida, tiene que ser buena gente, una persona admirada por su propia familia”.

“El deporte es una fuente de inspiración permanente”, dijo.