¿Cómo San Juan Pablo II ayudó a derrumbar el Muro de Berlín?

Por David Ramos

El Muro de Berlín. Foto: Departamento de Defensa de Estados Unidos - Dominio público / Retrato oficial de San Juan Pablo II.
El Muro de Berlín. Foto: Departamento de Defensa de Estados Unidos - Dominio público / Retrato oficial de San Juan Pablo II.

REDACCIÓN CENTRAL, 09 Nov. 17 / 01:20 pm (ACI).- Al celebrarse este 9 de noviembre los 28 años de la caída del Muro de Berlín, resulta importante recordar el papel clave de San Juan Pablo II en la caída de los regímenes totalitarios comunistas en Europa oriental.

“La verdad es que el 50% de la caída del muro pertenece a Juan Pablo II, el 30% a Solidaridad y Lech Walesa y solo el 20% al resto del mundo. Esa era la verdad entonces y es la verdad ahora”, sentenciaba Walesa ya en 2009.

Walesa, líder político polaco y cofundador del partido Solidaridad, ganó el Premio Nobel de la Paz en 1983, por sus esfuerzos de llevar la democracia y acabar con la tiranía comunista en su natal Polonia.

La construcción del Muro de Berlín comenzó en 1961, pero los problemas se remontan al fin de la Segunda Guerra Mundial.

Caído el régimen nazi, los aliados se repartieron el control de Berlín, la capital de Alemania, así como el país: la parte oriental quedó en manos de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), y el oeste bajo el control de Estados Unidos, Reino Unido y Francia.

Berlín quedó enteramente dentro del lado soviético, pero dividida a la mitad.

El muro fue construido como un esfuerzo del régimen soviético para evitar el escape desde el territorio que controlaban hacia el lado occidental y democrático. La estructura se convirtió así en un símbolo de la llamada “cortina de hierro” entre los países occidentales y la URSS y sus países satélite.

Pero un punto clave de la caída del régimen soviético llegó cuando San Juan Pablo II fue elegido Papa, en octubre de 1978.

Para Walesa, antes del pontificado de San Juan Pablo II, “el mundo estaba dividido en dos bloques” y “nadie sabía cómo deshacerse del comunismo”.

“En Varsovia (Polonia), en 1979, él (San Juan Pablo II) simplemente dijo: ‘No tengan miedo’, y luego rezó: ‘Que tu Espíritu descienda y cambie la imagen de la tierra… de esta tierra’”.

El movimiento Solidaridad, bajo el liderazgo de Walesa y con la inspiración del Papa, llegó a aglomerar a más de un tercio de los trabajadores de Polonia y tuvo un papel clave en el fin del comunismo en ese país y luego en el resto de la URSS.

En un comentario póstumo por la muerte de San Juan Pablo II en 2005, el historiador británico Timothy Garton Ash, un agnóstico liberal, indicó que si bien “nadie puede probar de forma concluyente que él (San Juan Pablo II) fuera la principal causa del fin del comunismo”, pero destacó que “las figuras más importantes en todos los bandos”, entre ellos el fallecido expresidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, “están de acuerdo en que él lo fue”.

“Sin el Papa polaco, no hubiera habido la revolución de Solidaridad en Polonia en 1980; sin Solidaridad, no se habría producido ningún cambio dramático en la política soviética hacia Europa oriental bajo (Mijaíl) Gorbachov; sin ese cambio, no hubiera habido revolución de terciopelo en 1989”, en Checoslovaquia.

El 9 de noviembre de 1989, luego de que las autoridades soviéticas permitieran el paso del este al oeste de Berlín, comenzó la demolición del muro. En 1991, Mijaíl Gorbachov disolvió la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Un fragmento del Muro de Berlín se conserva en el Santuario de Fátima como agradecimiento a la Virgen María por guiar “con cariño maternal” a los pueblos “hacia la libertad”.

 

Fragmento del Muro de Berlín en entrada a la explanada de #Fátima: Hoy celebramos la caída del Muro del #Berlín. Fue un muro de seguridad que formó parte de la frontera interalemana desde el 13 de agosto de 1961. El muro de 45 Km dividía la ciudad de Berlín en dos, se desconoce el número exacto de personas que fallecieron al intentar traspasarlo. El primer pedazo llegó a Fátima en febrero de 1990 de manos de un profesor de arquitectura llamado Claudio Teodoro Spies, quien lo entregó como ofrenda en un recipiente de vidrio, atado con una cinta con los colores de la bandera alemana: “Certifico que esta piedra fue retirada del muro de Berlín y tengo el gran placer de ofrecerla a la Virgen de Fátima como una prueba de mi devoción que surge de mi deseo de que todos los hombres sean libres”. Está en el Museo del Santuario". El segundo llegó en julio envuelto en un paquete con 6 fragmentos del muro: “Doy las gracias a María por la gracia otorgada al derribar el Muro de Berlín. Estas piedras las tomé y las ofrezco en agradecimiento a María. Rezo por la paz del mundo”. El autor era Virgilio Ferreira, un inmigrante portugués en #Alemania. En marzo de 1991, llegó un enorme bloque del Muro que hoy se expone junto a una entrada de la explanada del santuario portugués (el que observamos en la foto). Lo habían costeado portugueses dirigidos por Virgilio Ferreira. Pesaba 2.600 libras, tiene 3,6 m de alto y 1,2 de ancho. El consulado portugués en #Frankfurt y el centro de turismo portugués de esa ciudad ayudaron en la operación. El muro había durado 28 años… y ese fragmento se exponía, como un despojo, un símbolo de la fragilidad de los imperios humanos, en la casa de la #Virgen. Recemos por todas las vidas que se perdieron en esta oscura etapa de la historia. Pidamos la intercesión de la Virgen de Fátima por todos los países que se encuentran actualmente en conflicto. Foto: Martha Calderón / @aciprensa #IglesiaCatólica #VirgenDeFátima #VirgenMaría #MadreDeDios #Oración #Pray #Prayers #Praying

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9 de Nov de 2016 a la(s) 1:48 PST

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Etiquetas: San Juan Pablo II, Comunismo, Unión Soviética, Berlín

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