16 de octubre de 2016 - 11:04 AM

Así vivieron los fieles de Argentina y México la canonización de los nuevos santos en Roma

POR ÁLVARO DE JUANA | ACI Prensa

Fieles de Argentina y México en la Misa de canonización. Foto: Martha Calderón / ACI Prensa
Fieles de Argentina y México en la Misa de canonización. Foto: Martha Calderón / ACI Prensa

Unos 80.000 fieles llenaron la Plaza de San Pedro para la canonización de 7 nuevos santos, entre ellos José Sánchez del Río, de México, y el Cura Brochero, de Argentina. Por ello, miles de peregrinos de estos países asistieron a la Misa y algunos de ellos contaron a ACI Prensa cómo vivieron la celebración.

La hermana Mónica es Argentina y llegó a Roma en febrero para vivir junto al resto de su congregación, las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad de Don Orión, en esta ciudad. Para ella el Cura Brochero es alguien muy especial pues ha crecido escuchando la vida de este nuevo santo.

“Toda mi familia es de villa Cura Brochero, la ciudad de donde era el santo. Mis padres se casaron en su iglesia y mis abuelos están enterrados allí. Toda mi infancia está asociada a él por lo que es una figura muy significativa en mi vida personal y familiar”. La religiosa reveló que “traigo en mi corazón a mucha gente, a muchos seres queridos, familia, amigos que no pudieron estar y yo he tenido este regalo y este privilegio de participar en la canonización”. 

Del argentino destaca sobre todo “su simplicidad y humildad, su capacidad de estar con la gente y de estar cerca de quien estaba más lejos y así como del más necesitado”.

Por José Gabriel Brochero también llegó un grupo de 50 peregrinos de la ciudad de Córdoba, en Argentina. “Hemos disfrutado mucho de la canonización del primer santo nacido en argentina y encima cordobés”, dijo Elisabeth. “Es algo hermoso, algo que se le debía al Cura Brochero por todo lo que hizo allá tras las sierras”, dijo a su vez Ester. Para todas, es importante que además “tenemos un Papa argentino”.

Por su parte, Sonia González nació en Zacatecas (México) pero desde hace unos años vive en San Francisco (Estados Unidos). Ella llegó a Roma para recordar a José Sánchez del Río, el joven de 14 años conocido también como “Joselito”. “Estar aquí es algo muy especial porque es un mártir de México, un niño que no se dejó vencer, no quiso renegar de su fe y de su amor a Cristo”, subrayó.

Cerca de ella está Josefina, quien llegó el viernes a Roma junto a unas amigas. “Estamos muy felices de que el Cura Brochero sea santo, muy contentas de llegar a la sede de Pedro y de pensar que aquí de alguna manera comenzó la Iglesia”. “El Cura Brochero es un ejemplo para todos de llevar a todas las personas el amor a Dios y al prójimo. Él hacía cualquier cosa con tal de llevar las almas a Dios, se preocupaba por todos, recorría caminos, pasaba ríos. Es alguien que nos puede ayudar mucho porque a través de su testimonio se nos pide que seamos apóstoles y que digamos que el mundo necesita de Dios, un mundo que necesita a gente coherente como fue Brochero”.

Lucia, Mirta, Rita y Mercedes forman parte de un grupo de la ciudad de Córdoba y también festejaron la canonización del argentino. Preguntadas sobre qué destacarían del nuevo santo respondieron que “su humildad y su paciencia con el pueblo, porque no hizo distinción de nadie”. “Fue alguien luchador, pujante, que quería lo mejor para su pueblo, para ese pueblo que cuando él llegó no tenía nada”, respondió Rita. “Brochero se ‘abajó’ como Jesús para llegar al más pobre, al más delincuente y al más necesitado".

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Etiquetas: Argentina, México, Vaticano, Papa Francisco, Iglesia en Argentina, canonizaciones, Cura Brochero, Iglesia en México, San José Sánchez del Río

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