“Así es el fenómeno de casarse con uno mismo que convence cada vez a más mujeres”; Este es el polémico título de un artículo publicado en el diario español El Mundo, donde se narra la historia de mujeres que han decidido darse el “sí quiero” a ellas mismas. 

Según el artículo, “este concepto, que algunos llaman sologamia, consiste en prometerse amor propio en la salud y en la enfermedad” y es un fenómeno que, según explican, pretende cambiar la concepción de la soltería, un “estigma” convertido en “mainstream”. 

Además, apuntan que esta “ola de matrimonios” comenzó con una mujer española que se “casó” con ella misma en una iglesia desacralizada.

Esta mujer pretendía “generar debate sobre el amor romántico, sobre esa idea tan extendida de que si no tienes pareja no estás completa, te falta algo”.

El P. Miguel Ángel Ortiz, sacerdote español y profesor de Derecho Matrimonial Católico en la Pontificia Universidad de la Santa Croce de Roma, dijo a ACI Prensa que este “fenómeno” muestra una realidad de nuestra sociedad.

“Por un lado, la búsqueda de nuevas experiencias con las que satisfacer la más íntima aspiración de todos los hombres a ser felices. Y por otro, la insatisfacción que producen cuando están centradas exclusivamente en uno mismo”, señaló.

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A continuación, explicó que el hecho de “casarse con uno mismo” es en cierto sentido una banalización del matrimonio, y recordó que “hemos sido creados para amar y ser amados, y esa aspiración sólo se satisface haciendo feliz a alguien, en el don sincero del sí”.

“De ahí el empeño por llamar matrimonio a todo lo que pensamos que puede parecerse a ese ideal”, añadió.

Asimismo, defendió que “la gran mayoría de las personas cuando leen estas noticias albergan inicialmente una cierta perplejidad” y lamentó la tendencia que existe en la sociedad a buscar solamente “la propia satisfacción”.

Recordó que la propia felicidad se encuentra en “el amor gratuito y la entrega a los demás”, ya que así nos “ha fabricado Dios” y sólo Él tiene “el manual de instrucciones para que esa aspiración al amor quede satisfecha”.

Además, explicó que es posible que detrás de este tipo de artículo exista una campaña para atacar a la familia y los valores cristianos desde los medios de comunicación.

Ante esto, dijo que “mostrar la belleza de la familia descubriendo lo gratificante que resulta hacer feliz a los demás es un reto para quien interviene en la opinión pública”.

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Preguntado sobre qué le diría a estas mujeres, el P. Miguel Ángel señaló que “como profesor y como sacerdote intentaría escuchar, hacerme cargo de la situación de cada persona, del motivo por el que ha hecho esa elección, quizá de las frustraciones sufridas en otras relaciones afectivas”.

“Y le sugeriría que no desespere de encontrar, en esa búsqueda del amor y de felicidad, una relación que la satisfaga plenamente”, concluyó.