La ciudad de Cusco (Perú), conocida como “el ombligo del mundo” y ex capital del imperio incaico, celebró a lo grande la Solemnidad del Corpus Christi el jueves 31 de mayo.

Según medios locales, los festejos comenzaron un día antes con la tradicional procesión de quince santos patronos, vírgenes e imágenes de Jesús provenientes de varias localidades de la provincia de Cusco.

Las imágenes, acompañadas por bailes y cantos, son llevadas en andas hasta la Catedral ubicada en la Plaza de Armas de la ciudad homónima.

Uno de los santos patronos llevado en andas / Foto: Carlos Lezama (Agencia Andina)

El medio local RPP señaló que este año la celebración fue internacional, porque una delegación de 40 personas de la ciudad de Cayambe (Ecuador) se unió a los fieles del municipio cusqueño de Poroy para traer en procesión a Santa Bárbara, su patrona.

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Se estima que miles de personas, entre nacionales y extranjeros, se congregaron en las calles de Cusco para ver las procesiones.

Imagen de la Virgen María durante la procesión / Foto: Agencia Andina

También el jueves 31 de mayo el Nuncio Apostólico en Perú, Mons. Nicola Girasoli, celebró la Misa solemne en el atrio de la Catedral de Cusco ante la multitud.

La Eucaristía fue concelebrada por el Obispo de Abancay, Mons. Gilberto Gómez González; el Obispo de la Prelaturas de Sicuani, Mons. Pedro Bustamante López; y el Prelado Emérito de Chuquibambilla, Mons. Domenico Berni Leonardi; y los sacerdotes de la Arquidiócesis de Cusco.

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Bendición de las imágenes / Foto: Arzobispado de Cusco

Los obispos en el altar durante la Misa / Foto: Arzobispado de Cusco

En su homilía, Mons. Girasoli expresó que se sintió emocionado al ver “las sagradas imágenes que ustedes, con devoción, con peregrinación y con adoración han acompañado hasta la Catedral y que hoy representan el cielo entre nosotros”.

Indicó que cuando veneraba las imágenes le impresionó como estas “exprimen la devoción y el sentido profundo de nuestra fe”.

“Qué lindo mirarlas y sentirlas cercanas, qué lindo caminar con esas imágenes y con el Corpus Christi en las calles de esta lindísima, histórica e imperial ciudad del Cusco, estamos orgullosos de ello”, agregó.

En ese sentido, Mons. Girasoli afirmó que “nosotros como cristianos y creyentes, estamos llamados a promover la paz, a vivir la comunión a la que nos guía la Eucaristía”.

“Hermanos, no es suficiente ser creyentes, debemos ser creíbles como católicos y como cristianos. La credibilidad pasa a través de la vida cotidiana y del testimonio que cada día damos. La fe es importante, ser creyente es importante, pero el mundo nos va a seguir si nosotros somos creíbles, viviendo una vida coherente, una vida que nos haga tener siempre la unidad que pide el Señor”, resaltó.

El Nuncio también expresó su deseo de que “los abuelos y los padres, transmitan a sus hijos y a sus nietos la profunda devoción que tienen por estas Sagradas Imágenes que nos van a acompañar en el camino de fe y en el camino de la vida”.

La Arquidiócesis de Cusco indicó que al término de la homilía, las diversas hermandades que llevaron a sus santos patronos y las imágenes de la Virgen y Jesús, presentaron como ofrendas productos de primera necesidad, que serán destinados a los pobres de la zona.  

Luego de la Eucaristía, se realizó una procesión del Santísimo Sacramento que fue acompañada por escoltas alrededor de la Plaza de Armas.

Finalmente, el Nuncio Apostólico impartió la bendición con la Custodia a todos los fieles reunidos.

Mons. Girasoli impartiendo la bendición / Foto: Arquidiócesis de Cusco