El Santuario de Monserrate en Bogotá (Colombia) fue iluminado la noche del sábado con las luces navideñas, ante los ojos de cientos de peregrinos y manteniendo una tradición que lleva unas dos décadas.

Este santuario se ubica en la cima de la montaña del mismo nombre, desde donde se puede contemplar la capital colombiana y en el que se encuentra la imagen del Señor Caído de Monserrate, una talla de madera que preside el altar de la iglesia.

El P. Jesús Pinzón, rector del santuario, explicó a ACI Prensa que el templo ha acompañado a Colombia desde 1620, cuando los fieles comenzaron a subir la montaña, que por entonces se llamaba Cerro de las Nieves, para venerar la cruz en su cima.

“La primera ermita fue terminada hacia 1650; y desde entonces siempre ha habido peregrinaciones para que el Señor de Monserrate, Jesucristo, sea quien guíe la vida de todas las personas que llegan. Él en su misericordia es quien nos acoge y siempre está dispuesto a darnos aquello que sirve para la vida nuestra”, afirmó.

La iluminación del santuario y de sus caminos fue precedida con un concierto de la Orquesta Filarmónica de Bogotá al interior del templo, al que asistieron decenas de personas; y acompañada con los villancicos entonados por un coro de niñas.

El P. Pinzón recordó que la tradición de iluminar el santuario comenzó hace unos 20 años, cuando el rector era Mons. Rafael Cotrino, quien “quiso que se diera esto para que la gente pudiera venir y disfrutar de algo hermoso en este cerro, de noche. Pudiera disponerse para vivir mejor la Navidad, la celebración del nacimiento del Salvador”.

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El rector del Santuario de Monserrate animó a los fieles a celebrar el nacimiento del Niño Jesús y no dejar que se diluya la verdad de la Navidad.

“Es importante que nosotros tengamos claro que hay que celebrar el nacimiento del Señor para poder actualizar en nuestra vida esa obra suya”, expresó.

El P. Pinzón afirmó que Cristo “viene a nuestra vida, viene a acompañarnos, quiere hacer morada en el corazón de todos los fieles y por eso es importante tenerlo en el centro; porque a veces con todo lo que implica este tiempo se nos puede diluir la verdad de la Navidad”.