La película "Tengamos la fiesta en paz", que se estrena este 27 de octubre en Ecuador, el 1 de diciembre en México y el 8 de diciembre en Perú, y podría convertirse en un clásico navideño, presenta en clave de humor una valiosa lección sobre la importancia del perdón y el amor para salvar familias en conflicto.

"Tengamos la fiesta en paz", una producción de Infinito + 1 y dirigida por Juan Manuel Cotelo, presenta a dos esposos que han sido absorbidos por su trabajo, perjudicando su matrimonio hasta un punto que parece sin solución. Sus tres hijos serán claves en ayudarlos a perdonar y redescubrir el amor.

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Cotelo ha dirigido éxitos como Tierra de María, El Mayor Regalo y La Última Cima.

En declaraciones a ACI Prensa, Juan Manuel Cotelo destacó que "el buen humor es una caricia que ayuda a abordar cualquier conflicto. Reírse es sanísimo, especialmente en el hogar".

"Una familia en la que hay pocas risas… necesita recuperar el buen humor", dijo.

Cotelo señaló que "los espectadores de Tengamos la fiesta en paz se ríen mucho, tanto los adultos como los niños. Es un humor que lleva a la reflexión y a la ternura".

"Además es musical, lo cual facilita mucho que se viva una auténtica fiesta en la sala de cine", indicó.

Sobre la facilidad de perdonar, el director de Tengamos la fiesta en paz precisó que "no importa si algo es fácil o difícil. Lo importante es si algo es bueno. Y está claro que pedir perdón y perdonar es algo buenísimo".

"El amor siempre exige sacrificio, esfuerzo. Amar es una tarea diaria y permanente. Quién no esté dispuesto a sacrificarse por un amor, jamás conquistará esa meta", resaltó.

"¿Algo es difícil? Qué buena señal", remarcó.

Para Cotelo "no solo los matrimonios" pueden salvarse tomando en serio la importancia del perdón y la reconciliación, sino que esto puede impactar "también en la relación de padres e hijos, en el trabajo y en toda la sociedad".

"No existe un arma más eficaz para frenar cualquier conflicto que el perdón y el servicio mutuo", dijo.

El director subrayó que "el amor es revolucionario siempre. No es un remedio nuevo para el mundo actual".

"La falta de amor causó la primera guerra entre dos hermanos, Caín y Abel. Y parece que no hemos aprendido la lección", lamentó.

"En la película Tengamos la fiesta en paz se ve que el amor no es una cuestión teórica, ni poética, ni sentimental. Es un empeño personal, individual, en servir a los demás", explicó.

"Si nos ejercitamos en el amor dentro de nuestra familia, amaremos también al salir a trabajar, al estudiar, al pasear... y todo el mundo se verá renovado por el amor individual de cada persona", aseguró.

"No es una tarea exclusiva para dirigentes del mundo, sino para cada persona, sin excepción", expresó.

Para más información sobre la película "Tengamos la fiesta en paz", dónde verla y cómo pedirla, puede ingresar a: https://www.tengamoslafiestaenpaz.com/

Colaboró con este artículo Ana Paula Morales.