El Obispado de Rancagua (Chile) comunicó la apertura de una investigación previa en el marco del Derecho Canónico al P. Omar Canales Contreras, a raíz de las denuncias que presentaron en su contra realizadas dos mujeres mayores de edad. 

Según indica un comunicado emitido el pasado 29 de enero, se trata de dos denuncias realizadas por mujeres de la comunidad de la parroquia Nuestra Señora de la Merced de Coltauco, donde el P. Canales Contreras se desempeñaba como párroco, a quien acusan de conductas impropias. 

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Ante lo sucedido, Mons. Monseñor Guillermo Vera Soto, Obispo de Rancagua, anunció el inicio de una investigación previa (Decreto N° 02/2026), procedimiento que estará a cargo de Mons. Bernardo Bastres Florence. 

Asimismo, el prelado resolvió apartar al sacerdote de la parroquia de Coltauco y restringir su ministerio sacerdotal mientras dure la investigación. 

Estas decisiones, precisa el comunicado, se enmarcan en el compromiso de la diócesis a “seguir trabajando para que nuestros ambientes sean sanos y seguros para los hijos e hijas de Dios”. 

Según indica el portal local El Rancagüino, el P. Canales Contreras reconoció estar al tanto de las acusaciones y afirmó que su accionar “ha estado siempre guiado por mi vocación pastoral, procurando acoger, acompañar y servir con respeto, empatía y cercanía a cada miembro de la comunidad, sin distinción alguna”. 

“Cada gesto de saludo, como estrechar una mano, dar un abrazo o despedirse con un beso en la mejilla, ha sido siempre realizado con un espíritu de cordialidad, respeto y cariño”, expresó. 

“Quiero expresar, con total claridad, que soy inocente de las acusaciones que se me imputan. No tengo nada que esconder ante Dios, ante la Iglesia ni ante ustedes como comunidad. Mi conciencia está tranquila y mi corazón en paz, respaldado por más de 30 años de vida sacerdotal…”, continuó el presbítero, asegurando que enfrenta la situación con serenidad, fe y honestidad, y agradeciendo las muestras de apoyo, cariño y confianza.