La Fundación Española de Abogados Cristianos @AbogadosCrist inició una campaña que apoya una solicitud formal a la Real Academia Española (RAE) para la inclusión de la palabra cristianofobia en su diccionario. 

La iniciativa digital está dirigida al director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, y se fundamenta en la lógica de que “lo que no se nombra, no existe” y el hecho de que el diccionario de la RAE “no recoge ninguna palabra que exprese la hostilidad y violencia que sufrimos quienes profesamos la fe en Cristo”. Sin embargo, el diccionario de la RAE incluye las voces islamofobia, antisemita o antisemitismo, que son utilizadas con frecuencia en multitud de ámbitos.  

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Por contra, argumentan desde Abogados Cristianos, “a quienes empleamos con frecuencia el término cristianofobia nos miran como a locos y radicales. ¿Acaso las profanaciones a nuestros templos, el derribo de nuestras cruces o las burlas públicas a nuestras tradiciones no son ataques?”. 

La organización de juristas defiende que “el término cristianofobia se emplea actualmente de manera estable y documentada para designar la aversión, hostilidad, discriminación o violencia dirigidas contra personas cristianas, comunidades cristianas o el cristianismo por razón de su fe, así como contra sus símbolos, lugares de culto o manifestaciones públicas”.  

La campaña justifica la inclusión del término en el diccionario “para nombrar con precisión una realidad social y jurídica específica” que no tiene "una alternativa léxica equivalente” en el diccionario de la RAE “y cuya denominación sigue criterios ya consolidados en la obra académica para fenómenos análogos de intolerancia o discriminación”. 

Además, se sostiene que "el uso de la palabra cristianofobia se encuentra ampliamente acreditado en medios de comunicación nacionales e internacionales, informes sobre libertad religiosa elaborados por organismos y observatorios especializados, documentos institucionales, debates parlamentarios y estudios sociológicos, tanto en España como en otros países del ámbito hispanohablante y europeo”. 

“No queremos privilegios que no nos correspondan. Solo pedimos igualdad de trato frente a otras religiones. Solo pedimos que, institucionalmente, reconozcan que las desagradables muestras de intolerancia que recibimos son una realidad. Una lo suficientemente prominente como para que el diccionario incluya una palabra que la describa”, añaden.  

La presidente de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, subraya que desde hace años han alertado "de la creciente hostilidad que sufren los cristianos en España y en todo el mundo” y denuncia que “la cristianofobia es una realidad que no puede seguir ignorada”, por lo que resulta “imprescindible que la lengua española cuente con las herramientas necesarias para nombrar y denunciar este fenómeno de violencia”.