El Cardenal Timothy Dolan, Arzobispo Emérito de Nueva York, invitó a los fieles a colocar un crucifijo en casa y a consagrar el hogar al Sagrado Corazón de Jesús.
“He estado repasando algunas prácticas que creo que vale la pena recuperar en nuestra vida católica. Ayer hablé sobre tener un crucifijo en casa. ¡Qué sencillo!”, dijo el purpurado en un video publicado este jueves 15 de enero en su cuenta de X.
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Here’s another beautiful Catholic custom: consecrating our home to the Most Sacred Heart of Jesus! @thegnewsroom pic.twitter.com/rjLv5XvDMY
— Cardinal Dolan (@CardinalDolan) January 15, 2026
“Aquí hay otra hermosa costumbre católica. ¿Lo recordarán? Que consagremos nuestros hogares al Sagrado Corazón de Jesús”, continuó el cardenal.
Dolan recordó que “fue el propio Jesús quien lo pidió cuando se apareció en el siglo XVII a Santa Margarita María Alacoque y dijo: 'Me encantaría que mi corazón fuera honrado y venerado en todos los hogares'”.
Esto, dijo el purpurado estadounidense, generó “la costumbre católica de tener en algún lugar de la casa, además del crucifijo, una imagen del Sagrado Corazón de Jesús y consagrar ese hogar al Sagrado Corazón de nuestro Señor”.
“No sé qué opinan ustedes, pero yo creo que es una costumbre católica que vale la pena recuperar”, concluyó.
En noviembre de 2025, los obispos de Estados Unidos, reunidos en su asamblea plenaria en Baltimore, anunciaron que consagrarán el país al Sagrado Corazón de Jesús este 2026, en el marco de la celebración de los 250 años de la independencia del país.
El 27 de diciembre de 1673 el Sagrado Corazón de Jesús se la apreció a Santa Margarita María Alacoque, cuando rezaba ante el Santísimo Sacramento. Nuestro Señor tenía expuesto su Sagrado Corazón sobre el pecho: llagado, rodeado de flamas y con una corona de espinas.
Jesús, señalando su propio corazón con el dedo, dijo: "He aquí el corazón que tanto ha amado a la gente y en cambio recibe ingratitud y olvido. Tú debes procurar desagraviarme".
Ese fue el pedido inicial de Dios para que Margarita, se dedicara a propagar la devoción al Corazón de Jesús como forma de desagravio.




