El exfiscal general de Estados Unidos, Bill Barr, dijo que la acción militar para capturar al líder venezolano Nicolás Maduro es “legítima según la ley estadounidense”.
El 3 de enero, el presidente Donald Trump anunció que las fuerzas estadounidenses “capturaron” a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, y los trasladaron fuera del país tras un “ataque a gran escala” en la nación sudamericana.
Recibe las principales noticias de ACI Prensa por WhatsApp y Telegram
Cada vez es más difícil ver noticias católicas en las redes sociales. Suscríbete a nuestros canales gratuitos hoy:
Desde la captura, el Congreso ha permanecido dividido sobre si esta acción fue legal según la ley estadounidense e internacional. En una entrevista del 9 de enero con EWTN News In Depth, Barr afirmó que fue “completamente legítima” según la Constitución de Estados Unidos.
Barr se desempeñó como el 77º fiscal general de Estados Unidos entre 1991 y 1993 bajo el presidente George H.W. Bush, y fue reelecto como el 85º fiscal general de 2019 a 2020, durante la primera administración de Trump.
Dos preguntas sobre Maduro
Barr explicó que hay dos preguntas clave respecto a la situación de Maduro. La primera: “¿Es apropiado, según la ley estadounidense, usar nuestras capacidades de defensa y aplicación de la ley como lo hicimos para capturar a Maduro?”
“En mi opinión, no hay duda de que Estados Unidos, bajo nuestra Constitución, tenía derecho a enfrentar la amenaza que representaban el tráfico de cocaína, las actividades de drogas y la conducta amenazante del régimen de Maduro con Cuba, China y Rusia”, afirmó Barr.
La segunda pregunta es: “Suponiendo que sea legal para Estados Unidos hacerlo, ¿qué rama del gobierno debe tomar esa decisión y es necesario contar con la aprobación del Congreso?”
“Creo que la historia es muy clara: este tipo de acción, acción dirigida a enfrentar una amenaza específica, está dentro de la discreción del presidente”, respondió Barr. “Sí, el Congreso puede declarar la guerra, pero responder a amenazas concretas usando la fuerza es algo que prácticamente todos los presidentes han hecho históricamente”.
Antecedentes militares y comparaciones históricas
Antes de la operación que capturó a Maduro, Estados Unidos aumentó significativamente su presencia militar en el Caribe bajo la Operación Lanza del Sur y realizó incautaciones de petroleros venezolanos sancionados. También llevó a cabo ataques con drones contra objetivos vinculados al narcotráfico y cárteles, así como ataques aéreos contra embarcaciones civiles en el Caribe, que resultaron en decenas de víctimas civiles.
La última vez que Estados Unidos depuso a un líder latinoamericano fue exactamente 36 años antes del día en que Maduro fue capturado, cuando las fuerzas estadounidenses capturaron al general Manuel Noriega en Panamá. Bush envió tropas para arrestarlo, capturarlo y traerlo de regreso para ser juzgado.
En ese momento, Barr se desempeñaba como asistente del fiscal general y asesoraba a la Casa Blanca sobre el caso. “Hay muchos paralelismos” entre la situación de Maduro y Noriega, dijo.
“No reconocimos a Noriega como el gobierno legítimo de Panamá porque había habido elecciones, que claramente ganaron las fuerzas democráticas, y él las reprimió y permaneció en el poder. Lo mismo ocurre con Maduro. No reconocemos a Maduro”, afirmó Barr.
“Según nuestra ley, Maduro no es el líder del Estado. Es solo un ciudadano venezolano que ha usurpado el poder y oprime al pueblo. Así lo ve nuestra ley, y fue lo mismo en Panamá”.
En Panamá, que es unas 12 veces más pequeño que Venezuela, ya había miles de tropas estadounidenses cuando Noriega, que tenía vínculos con la CIA, fue capturado, mientras un gobierno legítimamente electo estaba en funciones.
Ambos líderes “estaban profundamente involucrados en el negocio de las drogas. Debo decir que Maduro está mucho más involucrado, ha reprimido a su país durante más de una década y ha destruido su economía”, dijo Barr.
En Venezuela, “una cuarta parte del país ha salido del país, 8 millones de personas”, agregó Barr. “Estamos ante una crisis humanitaria y un país profundamente involucrado en el narcotráfico. Fue claramente justificado, tanto como acción de aplicación de la ley como para defender los intereses del pueblo estadounidense”.
El Papa León XIV llama a respetar la soberanía del país
Venezuela tiene “un gobierno socialista y secular, que no ha protegido la libertad religiosa, especialmente donde consideran que los líderes son hostiles al gobierno o no apoyan sus políticas”, dijo Barr.
“Los obispos católicos allá emitieron un comunicado dejando claro que sentían que él había sido un gobernante opresor y se alegraban de verlo destituido, y que eso era un paso positivo”, agregó.
“Espero que los líderes en Roma presten atención a la posición de los obispos católicos en Venezuela, que han tenido que lidiar con esto”, dijo.
Desde la captura, el Papa León XIV ha pedido salvaguardar la soberanía de Venezuela y que se respete el Estado de derecho y la Constitución.
“La soberanía significa respetar la idea de que un pueblo debe determinar su propio futuro, tomar sus propias decisiones y gobernarse a sí mismo. Pero estamos tratando con un régimen que anuló los resultados de unas elecciones libres y claramente no era aceptado por la población”, dijo Barr.
Maduro es “un dictador impopular que ha usurpado el poder y convertido al país en una caja fuerte para su familia y sus generales”, agregó.
“Una guerra justa se libra por motivos defensivos, para proteger los intereses y el bienestar de tus ciudadanos. Aquí estamos tratando con un régimen que ha atacado a Estados Unidos. Lo acusamos porque, y habrá pruebas, él deliberadamente intenta debilitar y dañar a Estados Unidos”, dijo Barr.
“Es responsable de decenas de miles, probablemente cientos de miles después de todo este tiempo, de muertes de estadounidenses”, agregó. “Nuestros intereses vitales estaban en juego. Proporcionaba bases a Hezbollah, estaba involucrado en la fabricación de armas para que Irán las usara contra nuestros aliados y proporcionó una base para Rusia y China en su país”.
Próximos pasos
Tras la captura de Maduro, surge la duda sobre si la administración Trump llevará a cabo acciones similares en otros países. Barr dijo que no cree que Estados Unidos tenga que intervenir en países como Cuba o Colombia, porque se producirán cambios sin intervención externa.
“Cuba depende completamente del petróleo venezolano”, explicó. “Cuba es tan pobre por su régimen socialista que no puede pagar el petróleo. Lo que hacen es intercambiar activos militares e inteligencia para ayudar a los venezolanos y obtener el petróleo”.
“Creo que se cerrará el suministro de petróleo, lo que creará una crisis en Cuba, y podría caer fácilmente. Esto también pone presión sobre Colombia”, agregó.
“El líder de Colombia es el primer líder socialista de izquierda que ha tenido el país en más de 100 años, y ha sido un desastre para el país. Su popularidad es muy baja. Este es un año electoral. No puede reelegirse”, concluyó Barr.
“Creo que hay oportunidad de un cambio de gobierno allí. No creo que necesariamente tengamos que intervenir. Creo que eso sucederá por sí mismo”.
Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa. Publicado originalmente en CNA.

