Scott Adams, caricaturista de 68 años que creó la conocida historieta Dilbert, anunció que se está convirtiendo al cristianismo en medio del deterioro de su salud causado por un cáncer terminal. 

Adams, a quien se le diagnosticó cáncer de próstata en mayo de 2025, anteriormente había sido crítico de la religión organizada y expresó su escepticismo sobre las religiones tradicionales en entradas de blog y en dos libros de ficción titulados God’s Debris (Los escombros de Dios) y su secuela, The Religion War (La guerra de las religiones). 

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En el episodio del 1 de enero de su podcast “Real Coffee with Scott Adams”, el caricaturista expresó un cambio de postura tras numerosas conversaciones con amigos cristianos. 

“No he sido creyente, pero también tengo respeto por cualquier cristiano que se esfuerza de otra manera para tratar de convertirme”, dijo Adams. “Porque, ¿cómo creería yo [que] tú crees en tu propia religión si no estás tratando de convertirme? Así que tengo un gran respeto por la gente a la que le importa lo suficiente como para querer que me convierta y luego se esfuerza por tratar de convencerme”. 

Luego Adams informó a sus espectadores que “es mi plan convertirme”, y añadió: “Todavía tengo tiempo, pero por lo que entiendo, nunca es demasiado tarde”. 

“Y, además, cualquier escepticismo que yo tenga sobre la realidad se respondería ciertamente al instante si me despierto en el cielo”, dijo. 

Dirigiéndose a “mis amigos cristianos”, Adams dijo: “Ya viene, así que no necesitan convencerme”. 

Adams pareció invocar la “Apuesta de Pascal”, que es un argumento sobre los riesgos y las recompensas de seguir a Jesucristo, formulado por Blaise Pascal, filósofo y matemático católico francés del siglo XVII. 

El argumento no pretendía ser una “prueba” de Dios, ni siquiera un argumento sobre si Dios existe. Más bien, Pascal sostenía que aceptar a Dios puede conducir a la vida eterna si existe y conlleva poco riesgo, incluso si no existiera; pero rechazar a Dios traerá consecuencias eternas si existe y no aporta beneficios significativos incluso si no existiera. 

Así fue como Adams resumió su postura: “Si resulta que no hay nada allí, no he perdido nada, pero he respetado sus deseos, y me gusta hacer eso. Si resulta que hay algo allí y el modelo cristiano es lo más cercano a eso, gano”. 

El cáncer de Adams se ha extendido por sus huesos y está paralizado de la cintura para abajo. También padece insuficiencia cardíaca. 

El P. Thomas Petri, teólogo dominico, dijo que este anuncio es una “muy buena noticia” y que seguirá rezando por Adams. 

Petri dijo que ha visto a algunos cristianos en internet tratar de sugerir que la conversión no es genuina porque “parece que lo hace meramente como una apuesta por si Dios existe”. Sin embargo, Petri dijo: “A mí me parece bien esa apuesta”. 

“Pocas personas llegan a Dios con una fe perfectamente formada”, dijo. “Sin embargo, como creemos que Dios es amor, es difícil pensar que el gesto de Scott Adams no sería recibido y bendecido por Él”. 

“Naturalmente, a medida que nos acercamos a la muerte nos enfocamos más en las cosas y preguntas últimas”, añadió Petri. “Confiar en Dios nos abre a la posibilidad de que la muerte no sea un final sino una vía hacia algo mayor. Rezo para que incluso los pecadores más endurecidos tengan algún deseo de Dios aun en sus últimos momentos. Creo que eso es suficiente para que Dios trabaje con ello”. 

Jimmy Akin, destacado apologista en Catholic Answers, quien debatió con Adams sobre el suicidio asistido en 2015, dijo que está “muy contento de que [Adams] haya decidido buscar a Dios en este momento difícil”. 

“Dios tiene muchas maneras de atraer a las personas hacia sí”, dijo Akin. 

“A nivel humano, estamos hechos para pensar en eventos y desafíos que pronto enfrentaremos; así que, cuando vemos que la muerte se acerca, es totalmente natural que la gente comience a pensar en lo que puede venir después de la muerte y trate de hacer planes para ello”, dijo. “Esto puede crear una apertura a la idea de Dios y al cristianismo, incluso si una persona no era religiosa previamente”. 

En otros casos, dijo Akin, algunas personas “se han endurecido por años de vivir sin Dios”, pero “Dios todavía puede acercarse por su gracia”. 

“Como Jesús nos enseñó, nunca es demasiado tarde en esta vida para que una persona se vuelva hacia Dios”, dijo. “Ese es uno de los puntos principales de la parábola de los obreros en la viña”. 

Traducido y adaptado por el equipo de ACI Prensa. Publicado originalmente en CNA.