En Nigeria, el Comité de Apoyo a la Dignidad de la Mujer (COSUDOW, por sus siglas en inglés), un programa supervisado por la Conferencia de Religiosas de Nigeria, ha ayudado a más de 300 mujeres mujeres víctimas de tráfico sexual a reintegrarse a la sociedad, según informó Sor Philomina Okwu, coordinadora del Comité, en una entrevista con Vatican News.

El COSUDOW, explica la religiosa, nació con el objetivo de dar una respuesta al problema del tráfico de seres humanos que se ha extendido en el país y en toda África. En 1999, varios miembros del Comité viajaron a Europa para comprobar de primera mano esta situación.

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Sobre la razón de ser del COSUDOW, la Hna. Okwu explicó que la organización surgió "para educar al público en general sobre los peligros de las personas que abandonan su tierra natal, para viajar a pastos más verdes sin estar preparados, y luego el problema que encuentran en el camino".

En ese sentido, la religiosa señaló que en el Comité esperan que cada día sean menos las mujeres víctimas de tráfico humano. Sobre las sobrevivientes, la Hna. Okwu indicó que muchas “están traumatizadas”, y se refirió a los esfuerzos que llevan adelante para atenderlas y ayudarlas a sanar emocionalmente.

"COSUDOW ayuda a estas mujeres que han regresado", señaló. Y añadió: "Les proporcionamos habilidades, formación profesional, para que puedan llegar a ser autosuficientes”.


Por su parte, Sor Theresa Anosike, responsable del programa, indicó que COSUDOW refugia entre 3 y 6 meses a las víctimas que aún no se sienten listas para regresar a casa por miedo o vergüenza. 

"Durante ese tiempo, algunas de ellas reciben asesoramiento, dirección espiritual y psicoterapia para que puedan recuperar su dignidad o autoestima", explica la Hna. Anosike. "Y una vez que han recuperado su autoestima, también les proporcionamos formación profesional", añadió.

Asimismo, la religiosa puntualizó que las víctimas reciben formación de acuerdo a sus intereses: "A algunas les gustaría dedicarse a la peluquería, a otras a la moda y el diseño, a otras a la hostelería y también a la gestión hotelera", señaló.

El programa incluso se encarga de costear la inversión en equipos y alquileres inmobiliarios, para que las víctimas tengan la posibilidad de abrir sus propios negocios. En sus 25 años de operación, el COSUDOW ha rescatado a mujeres de Nigeria, Libia, Ghana, Malí, Burkina Faso y otros países africanos. A 30 personas, explicó la Hna. Anosike, las han rescatado de embarcarse en viajes potencialmente peligrosos.

Una sobreviviente, que no compartió su nombre por razones de seguridad, reveló que fue traficada a Ghana con un grupo de amigas entre 2019 y 2020. Manifestó querer contar su historia, a pesar de ser “muy terrible”, para que otras personas puedan aprender de ella.

Indicó a Vatican News que una señora, a la que no conocía, le ofreció una oportunidad de trabajo fuera de Nigeria. Esta persona prometió llevarla a Italia con todos los gastos pagos. 

"Acepté seguirla a Italia y me puse muy contenta", recordó la sobreviviente, y agregó: "También lo hablé con mis amigas y ellas estaban contentas de ir conmigo". Contó además que en su familia se oponían al viaje, pero eso poco importó.

Una vez que llegaron a Ghana, la actitud de esta señora cambió por completo, empezó a mostrarse agresiva con el grupo de jóvenes, incluso amenazando con asesinarlas: "Aquí no conocen a nadie, no conocen ningún sitio". La señora continuó: "Ahora puedo hacer con vosotros lo que quiera porque ahora soy la dueña de vuestra vida".

Desde aquel día, les obligaron a prostituirse cada noche. “Nos esclavizó, manteniéndonos en casa y por la noche, nos entregaba a algunos hombres y ella cobraba el dinero", afirmó la sobreviviente. Así estuvieron durante meses hasta que pudieron escapar y se encontraron con COSUDOW que las “acogió, rehabilitó y formó”, en palabras de la joven.

La Hna. Okwu indica que son muchos obstáculos los que tiene que enfrentar el programa de manera cotidiana, como la falta de recursos económicos y las víctimas que se niegan a abandonar la prostitución. 

“COSUDOW sigue centrándose en la protección de las víctimas, la prevención, el enjuiciamiento [de traficantes], la rehabilitación y los casos favorables a las familias”, concluyó la religiosa.