25 de febrero de 2022 11:05 am

“Todo conflicto trae consigo muerte y destrucción”, advierten obispos italianos

Por Almudena Martínez-Bordiú

Foto referencial: Daniel Ibáñez/ ACI Prensa

En un comunicado publicado el jueves 24 de febrero, los obispos de Italia manifestaron su total oposición a “la locura de la guerra” e invitaron a todas las iglesias del país a unirse en oración y participar en la Jornada de Ayuno convocada por el Papa el próximo 2 de marzo, Miércoles de Ceniza.  

A través de un mensaje publicado desde la Conferencia Episcopal Italiana, los obispos citaron a Giorgio La Pira, el político italiano conocido como “el alcalde santo” que durante su 15 años como alcalde de la ciudad de Florencia se convirtió en un agente de paz en todo el mundo, siendo protagonista de las negociaciones para poner fin a la guerra de Vietnam, a donde viajó en 1965 para encontrarse con el entonces primer ministro Ho Chi Minh. 

En su mensaje, los obispos expresaron que “las dramáticas imágenes de las acciones militares en Ucrania causan dolor y sacuden las conciencias. Al condenar firmemente la perversa decisión de utilizar las armas, expresamos nuestra solidaridad con el pueblo ucraniano y las comunidades cristianas del país”. 

“Todo conflicto trae consigo muerte y destrucción, desgarra el tejido social y amenaza la coexistencia de las naciones. El recuerdo de lo sucedido en el Viejo Continente en el siglo pasado debe llevarnos a rechazar toda palabra de odio y toda referencia a la violencia, impulsándonos en cambio a cultivar las relaciones amistosas y los propósitos de paz”, señalaron. 

Los obispos italianos afirmaron que “este es el deseo de toda la humanidad, es el compromiso de los obispos del Mediterráneo que, reunidos en Florencia en los últimos días para el encuentro ‘Mediterráneo, frontera de la paz’, han pedido con una sola voz que se silencien las armas”. 

“Como decía Giorgio La Pira, estamos llamados a ‘utilizar el método de Isaías: es decir, convertir las inversiones de guerra en inversiones de paz: convertir las bombas en arados, los misiles de guerra en naves de paz’”, indicaron. 

Por ello, “apelamos a la conciencia de los responsables políticos para que detengan cuanto antes la locura de la guerra. Al mismo tiempo, invitamos a todas las Iglesias de Italia a unirse en una oración coral por la paz y a adherirse a la Jornada de Ayuno convocada por el Papa Francisco para el próximo 2 de marzo, Miércoles de Ceniza.” 

Estalla la guerra 

La guerra que tanto temía el mundo entero se ha hecho oficial en la pasada madrugada del jueves 24 de febrero, cuando el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció una operación militar en Ucrania. "He tomado la decisión de una operación militar", declaró Putin en un inesperado mensaje por televisión.  

Unos minutos después comenzaban a escucharse explosiones de misiles a las afueras de Kiev, la capital de Ucrania, donde se sucedieron las explosiones durante toda la mañana del jueves 24 de febrero. Y también en Jarkov, a 40 kilómetros de la frontera con Rusia, la segunda ciudad más importante del país.  

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Dimitro Kuleba, aseguró que su país “se defenderá y ganará”.  

Asimismo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, declaró la ley marcial mientras Rusia bombardea el país y sus tropas avanzan en varios puntos del territorio, donde más de 40 soldados y una decena de civiles ucranianos han perdido la vida.  

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, denunció inmediatamente "el ataque injustificado" que causará "sufrimiento y pérdida de vidas humanas". "El mundo hará que Rusia rinda cuentas".   

En esta línea, Europa aseguró que Rusia pagará las consecuencias y pidió que esta guerra termine en nombre de la "humanidad". Los líderes de la OTAN se reunirán por videoconferencia para discutir las acciones a tomar tras la invasión de Ucrania. 

En la mañana del viernes 25 de febrero, los medios de comunicación informaron del avance de las tropas rusas sobre Kiev, la capital de Ucrania. Los misiles impactaron también en otras ciudades, como en Rivne, donde las fuerzas rusas atacaron el aeropuerto.

Etiquetas: obispos, guerra, Ucrania, Conferencia Episcopal Italiana