28 de julio de 2022 7:30 pm | ÚLTIMA ACTUALIZACIÓN 29 de julio de 2022 10:20 am

¿Cómo puede ayudar la enseñanza de la Iglesia Católica a combatir la viruela del mono?

Por David Ramos

Virus de la viruela del mono. Crédito: Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos (NIAID), (CC BY 2.0).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró recientemente la viruela del mono como “una emergencia de salud pública de importancia internacional”, tras registrar más de 16 mil casos en 75 países y territorios. ¿Cómo la enseñanza de la Iglesia Católica puede ayudar a combatir la enfermedad?

El 23 de julio, en conferencia de prensa, el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo que el brote de viruela del mono está “concentrado entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, especialmente los que tienen relaciones sexuales con múltiples personas”.

“Ello significa que es un brote que se puede interrumpir con las estrategias adecuadas en los grupos adecuados”, aseguró.

En nuevas declaraciones a la prensa, este 27 de julio, Tedros Adhanom Ghebreyesus indicó que, como parte recomendaciones para los “hombres que tienen sexo con hombres”, es aconsejable “por el momento, reducir su número de parejas sexuales”.

Así, probablemente el permanente llamado de la Iglesia Católica a que las personas, tengan o no atracción al mismo sexo, lleven vidas castas, puede resultar de especial importancia ante emergencias sanitarias como esta.

“ABC”: La importancia de la abstinencia, la fidelidad y la castidad

En diálogo con ACI Prensa, el Dr. José María Simón Castellví, presidente emérito de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC), destacó que “la moral católica es exigente pero se puede vivir más fácilmente si uno ha tenido un encuentro personal con Dios, busca hacer su voluntad, quererlo y querer a las demás personas, y vivir los sacramentos para obtener fuerza para ser castos”.

“El casado debe estar con su mujer. El no casado debería abstenerse de tener relaciones sexuales o autoeróticas”, explicó.

El reconocido médico católico subrayó que “la Iglesia siempre ha sido el mayor agente de salud pública, por su moral, por sus hospitales, dispensarios, universidades, etc.”.

El Dr. Simón Castellví recordó el éxito de “la estrategia ABC (abstinencia, ser fiel y castidad, por sus siglas en inglés) de algunos países o grupos ha dado muy buenos resultados, tanto en el cuerpo, como en la psique y el alma”.

“Se trata de abstenerse hasta el matrimonio, ser fiel a un esposo o esposa y castidad”, precisó.

El médico católico advirtió que esta estrategia “muchas veces es algo difícil de vivir, y yo diría que es imposible si uno no pone un gran empeño y pide ayuda de lo alto”.

“Y ayuda mucho la actitud de servicio hacia los más necesitados”, indicó, pues “cuando uno se entrega a fondo a una causa que vale la pena es mucho más fácil vivir con exigencia”.

El Presidente Emérito de la FIAMC explicó que la declaración de “emergencia de salud pública de importancia internacional” de la OMS “significa que hay que estar atentos a la enfermedad, a su prevención, a su diagnóstico y a su tratamiento”.

“Hay que decir que los mayores de 50 años es mucho menos probable que la contraigan ya que fueron vacunados contra la viruela, dolencia que se dio por erradicada”.

“Sin embargo, quedaron muestras de virus en algunos laboratorios. Y no se puede descartar que haya intereses militares implicados”, advirtió.

Promoscuidad, homosexualidad y viruela del mono: ¿Homofobia?

El Dr. Simón Castellví señaló que “el virus de la viruela del simio se contagia especialmente (pero no exclusivamente) por contacto cutáneo-mucoso. Así pues, es razonable evitar los contactos entre posibles contagiados, especialmente en personas promiscuas. Para evitar esta enfermedad y muchas otras”.

“Sobre el tema de la atracción por el mismo sexo hay que decir que hay muchas dificultades, especialmente en Europa, para hablar desde la postura antropológica del humanismo cristiano”, lamentó.

“No hay una verdadera libertad de expresión o de cátedra en este tema”, continuó.

El experto católico advirtió que en Europa “dar consejos en público o simplemente investigar sobre ello es una pesadilla tal (mediática, legal, social) que muchos profesionales prefieren no hablar”.

“Hay tanta omertá que incluso es difícil encontrar textos de sexología o psicología que puedan orientar a estas personas cuyas conductas no son pro natura”, dijo.

“Sin embargo, los médicos debemos ayudar a las personas que son adictas afectivas o adictas sexuales (al mismo o al otro sexo). Debemos ayudar también a las personas que sufren depresión por causa de sus contactos sexuales”.

El Dr. Simón Castellví lamentó que “muchas personas con atracción por el mismo sexo sufren de egodistonía, no están bien consigo mismos y no los podemos dejar sin atender”.

“Tampoco pastoralmente se pueden desatender estas personas. Muchas desean vivir castamente y se les debe ayudar. No es correcto darlos por perdidos y no desaconsejarles sus prácticas sexuales”, dijo.

Consultado sobre si estas indicaciones médicas y científicas significan “homofobia”, el Presidente Emérito de la FIAMC recordó que “la Asociación Médica Católica de los Estados Unidos publicó un documento sobre la atracción hacia el mismo sexo que fue adoptada como documento propio por la FIAMC”.

En ese documento, titulado “Homosexualidad y Esperanza”, dijo, “en la línea de la delicadeza y la profesionalidad, conforme con el Catecismo de la Iglesia Católica, se dan consejos para que los médicos puedan atender mejor a estas personas”.

“La Medicina siempre se ha fijado en lo que llamamos ‘conductas de riesgo biológico’, y en este sentido no es discriminar el hablar sinceramente, de médico a paciente, de las conductas de riesgo”.

“Ello vale también para los hombres mujeriegos, que en España llamamos ‘donjuanes’”, precisó.

¿Qué es la viruela del mono?

De acuerdo a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), la viruela del mono o del simio “es una enfermedad rara causada por la infección con el virus de la viruela del simio”, que “es parte de la misma familia de virus que el virus de la viruela”.

“Los síntomas de la viruela del mono son similares a los de la viruela, pero más leves, y la viruela del mono rara vez es mortal. La viruela del mono no está relacionada con la varicela”, añade.

Entre sus síntomas, de acuerdo a los CDC, se encuentra la fiebre, el dolor de cabeza, dolores musculares y dolor de espalda, escalofríos, agotamiento, síntomas respiratorios y “un sarpullido que puede parecerse a granos o ampollas que aparece en la cara, dentro de la boca y en otras partes del cuerpo, como las manos, los pies, el pecho, los genitales o el ano”.

¿Qué enseña la Iglesia Católica sobre la homosexualidad?

La enseñanza católica sobre la homosexualidad está resumida en tres artículos del Catecismo de la Iglesia Católica: 2357, 2358 y 2359.

En estos artículos la Iglesia enseña que los homosexuales “deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta”.

La homosexualidad como tendencia es “objetivamente desordenada” y “constituye para la mayoría de ellos (los homosexuales) una auténtica prueba”.

Apoyado en la Sagrada Escritura, la Tradición ha enseñado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados”, “no proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual”, y por tanto “no pueden recibir aprobación en ningún caso”.

“Las personas homosexuales están llamadas a la castidad” y “mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana”.

Etiquetas: Iglesia Católica, homosexuales, Castidad, homosexualidad, Promiscuidad, Abstinencia, fidelidad, virus, Organización Mundial de la Salud (OMS), atracción del mismo sexo, viruela del mono