5 de noviembre de 2015 5:17 pm

Arzobispo de los Ángeles resalta necesidad de que la Iglesia apoye a las familias

Por María Ximena Rondón

Foto: El Arzobispo José Gómez con una familia / Crédito : Facebook de Mons. José Gomez

En su nueva columna semanal titulada “Proclamar el misterio del amor familiar”, el Arzobispo de Los Ángeles (Estados Unidos) Mons. José Gómez, reflexionó sobre las conclusiones del Sínodo y enfatizó que la Iglesia tiene que apoyar en todo sentido a las familias.

“Este es un gran momento en nuestra sociedad para que todos nosotros salgamos y compartamos con las personas de nuestra sociedad, especialmente con los jóvenes, la belleza del plan de Dios para la creación, para el matrimonio y para la familia”, dijo el Arzobispo de Los Ángeles.

Recordó que antes del Sínodo de los Obispos, en la Arquidiócesis de Los Ángeles se hizo una encuesta sobre los programas para la vida familiar. Junto al hecho de que el documento final del Sínodo haya enfatizado en que el matrimonio es entre un hombre y una mujer y que dura para siempre, Mons. Gómez señaló que se debe reflexionar sobre “la manera cómo preparamos a las parejas para el matrimonio y cómo los apoyamos en los tan críticos primeros años de su matrimonio”.

“Creo también que tenemos que considerar los desafíos que las familias enfrentan debido a la pobreza, las circunstancias económicas y la situación migratoria”, añadió.

Sobre el documento emitido por los obispos, destacó que se haya señalado la importancia “de que las familias tengan hijos, sobre la santidad de la vida y la importancia de los hijos como el futuro de la Iglesia”.

Mons. Gómez también dijo que se debe fomentar que los hijos, sobre todo de hogares necesitados, tengan un mayor acceso a las escuelas católicas, pues el documento final del Sínodo reconoce “el papel vital que las escuelas católicas desempeñan en cuanto al apoyo que les brindan a las familias católicas y a la formación en las virtudes y en la fe”.

Asimismo, indicó que la Iglesia debe apoyar a las familias en su vida espiritual. “Las familias están tan ocupadas y tan distraídas con el trabajo, las tareas y los deberes diarios… Tenemos que encontrar maneras de favorecer que se reúnan para la oración, el compañerismo, la amistad y simplemente para pasar el tiempo juntos”.

“Tenemos que ayudarles a desarrollar tradiciones y hábitos familiares que hagan que su fe sea una parte más importante dentro de los ritmos naturales de su vida cotidiana. Compartir la comida del domingo, después de la Misa, sería un ejemplo de esto. También buscando encontrar más tiempo durante la semana para cenar juntos”, comentó.

Asimismo, el Prelado recordó que es deber de las familias “cuidar a los ancianos y a las personas con discapacidad contra el creciente movimiento a favor de la eutanasia y del suicidio asistido”.

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Etiquetas: Estados Unidos, Familia, Oración, Mons.José Gómez, crisis de la familia, vida de piedad