CIUDAD DE MÉXICO,
Los casi 500 años que han pasado desde las apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe han visto surgir diversidad de mitos en torno a la imagen plasmada milagrosamente en la tilma de San Juan Diego, como un supuesto origen pagano o que se trataría de una pintura realizada por manos humanas. ¿Qué hay de cierto en esto?
El P. Eduardo Chávez, postulador de la causa de canonización de San Juan Diego y uno de los mayores expertos en las apariciones de la Virgen de Guadalupe, aclara la verdad en torno a estas historias.
1. ¿La Virgen de Guadalupe es la diosa mexica Coatlicue disfrazada de católica?
Hay quienes sostienen la idea de que la Virgen de Guadalupe es una adaptación católica de la diosa mexica (azteca) Coatlicue Tonantzin, una mezcla de mujer con serpientes que representaba la fertilidad.
Pero el P. Chávez, Teólogo Magistral del Cabildo de la Basílica de Guadalupe y director del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos, es contundente: “no es ninguna adaptación de ninguna diosa”, pues Santa María “no toma ninguna idolatría”.
“A ella no se le llama Coatlicue —que sería la idolatría—, se le llama Tonantzin, que no es ninguna idolatría, sino que significa 'nuestra venerable madre', y como lo dicen los indígenas en diminutivos: 'nuestra madrecita'. Es un título, no es la idolatría”.