Bajo el lema La paz comienza con la dignidad: Un llamamiento mundial para poner fin a la trata de personas, la Iglesia Católica celebra este año la decimosegunda Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas.
Este 2026, la celebración coincide con la festividad de Santa Josefina Bakhita, símbolo universal de la lucha contra la esclavitud moderna.
Establecida por el Papa Francisco en 2015, la Jornada siempre se coordina a través de la red internacional Talitha Kum, liderada por religiosas, y promovida por la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG) y la Unión de Superiores Generales (USG).
Además, participan numerosas organizaciones eclesiales y civiles, entre ellas Cáritas Internationalis, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), la Comunidad Papa Juan XXIII, la Comunidad de Sant’Egidio, el Movimiento de los Focolares y otras instituciones en todo el mundo.
Según datos de Naciones Unidas (ONU), 27 millones de personas son víctimas de la trata a nivel global, principalmente mujeres, niños, migrantes y personas desplazadas.
Este fenómeno adopta múltiples formas —desde la explotación sexual hasta el trabajo forzado, la servidumbre doméstica o el matrimonio forzado— y se está expandiendo en el entorno digital.