En el Santuario Pontificio de la Santísima Virgen del Rosario de Pompeya, en Italia, hay una sala especial que poca gente conoce, donde se cumplen los sueños de muchas mujeres que pronto darán el “sí quiero”.
Atravesando la basílica y subiendo las escaleras, la hermana Rosalía y la organización “Amigos de María” trabajan alegremente para las futuras novias, remendando, ajustando y arreglando vestidos de novia donados para las mujeres que no pueden permitírselos o que desean seguir un camino más virtuoso hacia el altar.
Sor Rosalía Giannotti, Hermana del Santuario de la Santísima Virgen del Rosario de Pompeya, acompaña a EWTN hasta esta gran habitación con centenares de vestidos de novia donados, a disposición de cualquier mujer que lo necesite.
“Aquí los seleccionamos, limpiamos y ordenamos; y si algo no tiene arreglo, lo retiramos”, explica. A cambio del vestido se pide una pequeña contribución, aunque si la novia no puede permitírselo, el vestido es totalmente gratuito.
“También hay personas que no pueden permitirse gastar mucho porque en lugar de gastar su dinero en un solo día, prefieren dedicarlo a alguna obra benéfica. Y a veces realizan una donación a la parroquia. Luego están quienes no pueden permitírselo en absoluto”, añade.