En su mensaje de cierre del Segundo Diálogo Nacional por la Paz celebrado durante tres días en Guadalajara, ciudad del occidente de México, el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Mons. Ramón Castro Castro, dijo que la construcción de la paz “nos necesita a todos” y llamó a poner en el centro de la acción a las víctimas.
“Mientras haya alguien dispuesto a amar, a cuidar y a permanecer, la paz —aunque esté herida— seguirá siendo posible”, dijo Mons. Castro Castro al concluir el evento, realizado del 30 de enero al 1de febrero en las instalaciones de la universidad jesuita ITESO de Guadalajara.
El prelado pidió no voltear la mirada ante el sufrimiento de las víctimas y ser valientes ante la denuncia de aquello que atenta contra la dignidad humana.
“Sólo quien se deja tocar por el dolor ajeno puede convertirse en un verdadero artesano de paz”, agregó.
Los organizadores coincidieron en que la labor de paz debe iniciar desde lo local: en las familias, las empresas, las escuelas, los barrios y comunidades.
En el encuentro, que contó con la presencia de madres buscadoras y retratos de sus hijos desaparecidos, el presidente de la CEM advirtió que el mensaje ha sido “claro y valiente”.