El Papa León XIV recibió este 29 de enero en el Vaticano a los participantes en la Asamblea General de las consagradas y laicos consagrados del Regnum Christi, a quienes exhortó a redescubrir su carisma, a ejercer un gobierno orientado al servicio y a fortalecer la comunión entre todos sus miembros.
La importancia de saber “quiénes somos”
En un cercano y alentador discurso, que leyó en español, el Santo Padre invitó al Regnum Christi a redescubrir el propio don que lo define, el carisma “que cualifica y hace reconocible” su presencia en la Iglesia y en el mundo.
Para el Santo Padre, “hoy más que nunca es necesario saber quiénes somos, si queremos dialogar de manera auténtica con la sociedad sin ser absorbidos o uniformados”. Por ello, animó a los consagrados a clarificar su identidad, convencido de que una conciencia más nítida de la propia vocación les permitirá anunciar el Evangelio con mayor fecundidad.
En este contexto, subrayó que quien recibe el carisma “está llamado a mantenerlo vivo en sí mismo, para que no se vuelva algo estático”, sino que se convierta en una “fuerza vital, que fluye creativa y libremente”.
“Son un cuerpo vivo donde la energía carismática atraviesa cada célula y cada miembro, de la cual a su vez son portadores y transmisores. Y esta energía debe animar la misión que llevan adelante e iluminar el camino a recorrer, para legarla después como herencia viva a las generaciones futuras, llamadas asimismo a enamorarse de ella y a convertirla en fuente de su servicio”, agregó.