El Tribunal Europeo de Derechos Humanos podría determinar si la exhibición de símbolos religiosos en espacios públicos es legal.
En la ciudad francesa de Estrasburgo, sede del Tribunal Europeo, se debate un caso presentado por la llamada Unión Atea de Grecia que busca erradicar las imágenes religiosas de los edificios públicos.
Los demandantes solicitaron en 2018 que se retirara una imagen de Jesús de la sala de audiencias durante un juicio relacionado con cuestiones religiosas, argumentando que su presencia comprometía la objetividad del tribunal y violaba su derecho a un juicio justo.
Además, el grupo de ateos alegaba que la presencia de estas imágenes violaba su derecho a la libertad de religión —ya que incluye la libertad de no pertenecer a ninguna religión—, así como su derecho a no ser discriminados por motivos religiosos.
La solicitud inicial para retirar el icono fue desestimada por el tribunal griego, al igual que una segunda petición presentada en 2019. En aquella ocasión, desde el tribunal se argumentó que la presencia del icono era “una práctica tradicional en un contexto de mayoría cristiano-ortodoxa y no violaba el derecho a un juicio justo”.
La organización ADF Internacional, que trabaja por la defensa de los derechos humanos, ha intervenido en el caso y alegado que los símbolos religiosos, incluyendo las obras de arte, iconos y otras imágenes cristianas que reflejan la historia y las tradiciones de un país, “no pueden ser suprimidos bajo una interpretación errónea de la libertad religiosa” ni en “nombre del pluralismo”, indican en un comunicado.