Las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia informaron que dejan Nicaragua tras un “discernimiento congregacional”, al considerar que los objetivos que las llevaron al país centroamericano “se han cumplido”. Negaron además haber sido expulsadas.
“Ante información falsa que circula en redes sociales, deseamos aclarar el motivo del cierre de nuestra presencia en Totogalpa, Nicaragua”, indicaron las religiosas en un comunicado publicado el 24 de enero.
“Tras un periodo de discernimiento congregacional, se ha reconocido que los objetivos que nos trajeron a estas tierras se han cumplido. Por ello, se ha tomado la decisión de finalizar nuestra presencia pastoral, confiando en que la semilla plantada seguirá creciendo en manos de esta comunidad parroquial”, agrega el texto firmado por la Hna. Maribelle Umaña Machado, superiora provincial de la Provincia Nuestra Señora de Guadalupe.
Denuncias de hostigamiento
Las religiosas publicaron su mensaje luego de que reconocidos periodistas como Miguel Mendoza, nicaragüense radicado en Miami, señalaran que las monjas fueron “obligadas a abandonar Nicaragua por presión” de la dictadura de Daniel Ortega y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, "poniendo fin a más de 30 años de servicio pastoral, evangelizador y social en el pueblo indígena chorotega de Totogalpa, en el departamento de Madriz”.