Mientras el himno nacional sonaba el viernes en el National Mall durante la Marcha por la Vida 2026 en Washington D.C. (Estados Unidos), un coro del Friends of Club 21 (Amigos del Club 21) se presentó ante miles de manifestantes y ofreció un testimonio que trascendió la música. Integrado por personas con síndrome de Down, entre 13 y 42 años, la actuación del coro provocó vítores entre la multitud y marcó el tono de un día dedicado a la dignidad de toda vida humana.
El coro interpretó una pieza que había pasado semanas preparando, alzando la voz con confianza ante una multitud reunida para defender a los no nacidos. Para los intérpretes, el momento marcó tanto una celebración de su arduo trabajo como una gran oportunidad de ser vistos y escuchados.
Su actuación fue más que musical: fue un testimonio alegre de la vida, la capacidad y los dones únicos que cada individuo aporta al mundo.
"Es realmente emocionante", declaró uno de los artistas, Garrett Colmer, al National Catholic Register. "Nos encanta estar aquí", dijo y comentó que quería recorrer el Monumento a Washington y que esperaba con ansias cantar de nuevo con el coro el viernes por la noche en la Cena de Gala de la Rosa.
El coro Friends of Club 21, con sede en Colorado Springs, Colorado, y liderado por su director ejecutivo, Jared Anderson, se fundó en 2014 como una extensión del Club 21, una escuela sudafricana que ofrece educación, terapia y espacios creativos para niños con síndrome de Down.