El observador permanente de la Santa Sede ante la ONU, Mons. Gabriele Caccia, intervino el 19 de enero en un debate celebrado en Nueva York sobre la prevención y represión de los crímenes contra la humanidad.
En nombre de la Santa Sede, Mons. Caccia afirmó que esperan “un diálogo abierto y constructivo” con el fin de desarrollar una respuesta “eficaz y duradera” a este tipo de crímenes, según informó Vatican News.
El debate se enmarca en la primera sesión de la Comisión Preparatoria para la Conferencia Diplomática de Plenipotenciarios sobre la prevención y represión de estos crímenes.
La autoridad vaticana también subrayó la urgencia de crear “medidas eficaces” de prevención frente a las cada vez más comunes “violaciones de la sacralidad de la vida” y falta de “respuestas colectivas”.
En particular, Mons. Caccia centró su atención en las víctimas más vulnerables, como son “los niños, mujeres y miembros de minorías étnicas y religiosas” que sufren actualmente persecuciones, violencia y muerte “de formas que hieren profundamente la dignidad humana y la conciencia moral de la humanidad”.
En este contexto, el observador permanente de la Santa Sede ante la ONU precisó que los Estados continúan siendo “el lugar primordial para la investigación y la acción penal”, al tiempo que exhortó a realizar una cooperación internacional que aborde las dimensiones transnacionales.