El Arzobispo de Santa Cruz (Bolivia), Mons. René Leigue Cesarí, exhortó a los fieles a ser luz para los demás, y en el contexto social que vive el país, trabajar por el bien de todos.
En su homilía dominical, el prelado se centró en el mensaje del Evangelio que describe a Jesús como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
“Jesús es presentado como aquel que vino para liberarnos del pecado. Él se presenta como el cordero, como aquel que da su vida por nosotros”, señaló. “Él quita el pecado del mundo y se queda como alimento, como comida, como aquel que nos da fuerza espiritual”.
“Si Él es luz para las para nosotros, nosotros también al ser parte de esta familia cristiana, ser parte de ese grupo, los bautizados, también estamos llamados a ser luz” para los demás, destacó.
El Arzobispo recordó que el Bautismo de Jesús marca el inicio de una vida nueva y transformadora: ‘Él se puso en la fila de los pecadores para decirnos: así, de esta manera hay que empezar una vida nueva’, recordó. Este sacramento, precisó, nos iguala a todos como hijos de Dios y nos invita a vivir según la voluntad del Padre, sin que nadie quede abandonado en el sufrimiento.
En ese contexto, llamó a los fieles a examinar si nuestras acciones iluminan el camino de otros o, por el contrario, generan oscuridad y obstáculo en la vida de los demás.