El Papa León XIV recibió este lunes en una audiencia en el Vaticano a los responsables del Camino Neocatecumenal, entre los que se encontraban su fundador, Kiko Argüello, y los miembros del equipo internacional, María Ascensión Romero y Mario Pezzi.
En su discurso, el Santo Padre destacó el anhelo misionero de las familias que conforman este movimiento eclesial de iniciación católica, fundado en Madrid (España) en 1964, que invita, según recordó el Pontífice, “a redescubrir el significado del Bautismo”.
También ensalzó su carisma, así como sus obras de evangelización y catequesis, que representan para el Santo Padre “una valiosa contribución para la vida de la Iglesia”.
En este contexto, destacó que los miembros del Camino Neocatecumenal han “encendido el fuego del Evangelio allí donde parecía apagarse”, y han acompañado a muchas personas y comunidades cristianas a “redescubrir la belleza de conocer a Jesús”.
Vigilancia interior y capacidad crítica
Subrayó también que vivir la experiencia del Camino Neocatecumenal y llevar adelante la misión exige “una vigilancia interior y una sabia capacidad crítica, para discernir algunos riesgos que están siempre al acecho en la vida espiritual y eclesial”.