Conocida como "la perla de Kiev" y con cien años cumplidos en 2019, la Catedral de San Nicolás debía regresar a la Iglesia Católica en 2022. Sin embargo, esto ocurrió recién el 6 de enero de 2026.
La devolución de la catedral a la Iglesia Católica se concretó después de innumerables retrasos e idas y venidas entre las autoridades locales y eclesiales, con un acuerdo para el uso gratuito de la iglesia.
El acuerdo fue firmado por el rector de San Nicolás, el sacerdote oblato Pavlo Vyshkovky, tras un largo proceso para obtener justicia a través de memorandos, peticiones y presentaciones ante los tribunales en tres niveles. Finalmente, se confirmó la legitimidad de la solicitud para usar la iglesia.
"No ha sido fácil en los últimos meses, ya que fue necesario modificar la resolución de la CMU y defender los términos justos del contrato", declaró el párroco en una publicación de Facebook.
En virtud del acuerdo, la parroquia recibe el derecho de uso de la iglesia, mientras que el edificio sigue siendo propiedad estatal y está inscrito en el presupuesto de la Casa Nacional de Órgano y Música de Cámara de Ucrania. La comunidad fue autorizada a celebrar servicios religiosos y realizar obras de restauración a su propio costo, de conformidad con los requisitos para la protección del patrimonio cultural.
El acuerdo se celebró con un servicio religioso, al que asistieron el Nuncio Apostólico en Ucrania, Mons. Visvaldas Kulbokas; el Obispo de la Diócesis de Kyiv-Zhytomyr, Mons. Vitaliy Kryvytskyi; y el rector de la parroquia de San Nicolás, P. Pavlo Vyshkovskyi.