Este miércoles se presentó al Papa León XIV un mosaico con su retrato oficial como pontífice, que será colocado en la Basílica de San Pablo Extramuros, a petición del arcipreste de la basílica, el Cardenal James Michael Harvey.
La obra, que según la antigua tradición se realiza con la elección de cada Papa, ha sido realizada en el Estudio del Mosaico Vaticano de la Fábrica de San Pedro, donde actualmente se realiza la conservación de los mosaicos de la basílica, con intervenciones de restauración, y la producción de obras para la venta al público.
Gracias a la habilidad y a la experiencia de sus mosaiquistas, que todavía utilizan los antiguos procedimientos técnico-artísticos, se producen mosaicos inspirados en las obras maestras del arte sacro y profano.
El tondo en mosaico —del italiano tondo (“redondo”)—del Santo Padre tiene 137 centímetros de diámetro y ha sido elaborado con esmaltes vítreos y oro sobre una estructura metálica, según informó el Vaticano.
El mosaico está compuesto por más de 15.000 teselas —las pequeñas piezas con las que se confecciona el mosaico— entre las que se incluyen algunas que datan del siglo XIX. Estas piezas se han creado utilizando la antigua técnica del mosaico cortado y se han fijado con el tradicional estuco oleoso de la tradición vaticana.