En las últimas horas se ha viralizado un mensaje de fe compartido en Instagram por Andrea Ortuño, madre de la familia española de la que cuatro miembros se ahogaron en Indonesia la pasada Navidad. 

El pasado 27 de diciembre se conoció que cuatro miembros de una familia valenciana, el padre, una niña y dos niños, habían desaparecido tras el naufragio de un barco turístico en Indonesia. Sólo habían sobrevivido Andrea y una de las hijas.  

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El 29 de diciembre fue localizado el cuerpo de María Lía, de 12 años. El domingo 4 de enero, el del padre, Fernando Martín, de 44 años. Entonces, las autoridades acordaron seguir con la búsqueda. 

El martes 6 de enero unos pescadores localizaron el cuerpo de Mateo, de 10 años, a unos 14 kilómetros de distancia del lugar del naufragio. Sólo ha quedado sin localizar Quique, de 10 años, hijo de Andrea Ortuño, fruto de una relación anterior. 

Al retornar a la ciudad española de Valencia, Andrea Ortuño expresó en un emotivo mensaje que, pese a tener “el corazón roto a pedazos”, mantenía “el alma llena del amor que estamos recibiendo. Os confieso que creo en Dios, y me da calma, mucha calma y sé que ellos ya están en el cielo”. 

“Con mis hijos he sentido la pureza del amor incondicional y nunca los olvidaré, les hablaré en presente porque ellos serán mi guía. Afortunada de vivir un amor real, estoy locamente enamorada de mi marido. Elegimos ser felices y mejores juntos y lo habíamos conseguido”, prosiguió.  

Ortuño concluyó expresando su agradecimiento por "vivir lo que he vivido con mis cuatro ángeles. ¡Sé que ellos están aquí a mi lado! Ahora, toca seguir por la mitad del equipo y honrarles el resto de mi vida. Gracias a todos de corazón”.  

El mensaje fue publicado como imagen, pero también como story, acompañado por uno de los éxitos del grupo musical de Hakuna, “Huracán” cuya letra dice así: 

“Y un huracán romperá el cielo desde mi garganta, gritándote: ¿Dónde estás cuando me haces falta? Y me han dado respuestas, pero no sé qué hacer. He prometido seguirte sin entender. Y hay un eco en lo hondo que me empuja hacia Ti; y aunque sea sin sentirte, te buscaré”.