Mons. Juan José Salaverry, Obispo Auxiliar de Lima (Perú), aseguró que no se puede restaurar el mundo con violencia ni prepotencia, sino con el amor de Cristo, en la homilía de la Misa que presidió este domingo 11 de enero en la catedral de la capital peruana.
El prelado dijo en su reflexión que “a veces somos testigos de que hay personas que quieren restaurar el mundo desde la violencia”, y recordó el caso de un ataque el 8 de enero a una combi —vehículo informal de transporte urbano para unos 15 pasajeros— que fue baleado hace unos días, en el que murió un pasajero, el conductor fue herido y una joven de 18 años perdió el bebé que gestaba.
“Hemos sido testigos de ese asalto a mano armada a una combi en Surco donde una criatura ha sido asesinada, causando no solamente la pérdida de la vida sino un daño moral a las personas que estaban ahí y a la misma sociedad. Ni con la prepotencia de los que gritan más fuerte ni con la violencia se puede restaurar el mundo”, dijo el obispo.
El prelado resaltó entonces que “la restauración del mundo viene desde Cristo, desde el mandamiento del amor, desde la práctica del Evangelio que es la forma como este Hijo de Dios, el siervo escogido y ungido por el Señor quiere cambiar la faz de la tierra”.
Aunque no se refirió directamente al estado de emergencia decretado por el presidente peruano José Jerí, ni a la política de “mano dura” que promueve, el obispo destacó que “el mal no se vence con el mal, porque el mal no se vence desde la violencia, el mal se vence desde el amor y esto es lo que nos enseña el Dios con nosotros que nos ha nacido y en este tiempo de Navidad”.
El estado de emergencia, iniciado en el mes de octubre, se extendió el 20 de diciembre por 30 días más. En esta situación, el ejército sale a las calles a patrullar, se restringe derechos constitucionales como la inviolabilidad de domicilio, libertad de reunión y libertad y seguridad personales, lo que sin embargo aún no reduce la criminalidad en Lima y Callao.