El Arzobispo de Saint Paul y Minneapolis, Mons. Bernard Hebda, pidió oraciones y calma después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos disparara y matara el 7 de enero a una ciudadana estadounidense en Minneapolis.
Las autoridades informaron que el agente de ICE disparó y mató a Renee Good, de 37 años, tras lo que se reportó como un altercado en una calle del sur de Minneapolis. Según informes, el oficial disparó contra el vehículo de Good después de que aparentemente intentara huir de los agentes que la rodeaban.
La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, alegó el 7 de enero que Good estaba "acosando y obstaculizando" a los agentes antes del tiroteo. Las fuerzas del orden, incluyendo el FBI y la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota, están investigando el incidente.
“Necesitamos bajar la temperatura de la retórica”
En su declaración, Mons. Hebda pidió a “todas las personas de buena voluntad que se unan a mí en oración por la persona asesinada, por sus seres queridos y por nuestra comunidad”.
“Seguimos en un momento en este país en el que necesitamos bajar la temperatura de la retórica, detener la especulación infundada en el miedo y empezar a ver a todas las personas como creadas a imagen y semejanza de Dios”, declaró el prelado.