Las elecciones clave de noviembre de 2026 podrían redefinir el equilibrio de poder en el gobierno de Estados Unidos, con la posibilidad de poner fin a la actual “trifecta” republicana en Washington y de servir como un referéndum sobre el segundo mandato del presidente Donald Trump.

Treinta y tres escaños del Senado de Estados Unidos estarán en disputa, mientras que dos estados celebrarán elecciones especiales. Al mismo tiempo, los 435 distritos de la Cámara de Representantes también acudirán a las urnas.

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Actualmente, los republicanos controlan la Casa Blanca y ambas cámaras del Congreso, pero sus mayorías son estrechas; los demócratas necesitan solo una ganancia neta de cuatro escaños para voltear el Senado y de tres distritos para hacerse con el control de la Cámara.

Como suele ocurrir, muchas de las contiendas se consideran prácticamente decididas, con candidatos republicanos o demócratas con amplias probabilidades de victoria en la mayoría de los estados y distritos. Sin embargo, varias carreras muy disputadas podrían terminar trasladando parte del control del gobierno nacional a los demócratas.

La más destacada es la carrera al Senado en Maine, donde la senadora republicana Susan Collins busca la reelección en un estado que Trump perdió por unos siete puntos en 2024.

Maine ha votado de forma consistente por candidatos presidenciales demócratas durante muchos años —la última vez que un presidente republicano ganó el estado fue en 1988— y aunque Collins ha ganado con holgura cinco elecciones o reelecciones desde 1996, la contienda de este año podría representar un reto mayor, en parte debido al descenso en la popularidad de Trump.

Collins, quien se identifica como católica, podría enfrentarse el próximo año a la gobernadora estatal Janet Mills, que actualmente compite por la nominación demócrata. El Centro de Política de la Universidad de Virginia clasificó la carrera de Maine como “muy reñida” en octubre, citando los niveles de aprobación moderados de Collins y el posible desafío de Mills.

El Centro de Política también señala otras tres elecciones al Senado consideradas “muy reñidas” en 2026: Georgia, Carolina del Norte y Michigan.

En Carolina del Norte, el senador republicano Thom Tillis no buscará la reelección, lo que abre una oportunidad para que los demócratas sumen otro escaño. El exgobernador demócrata Roy Cooper ya ha anunciado su candidatura, al igual que el ex presidente del Comité Nacional Republicano, Michael Whatley.

Aunque durante años fue un bastión demócrata, el gobierno estatal de Carolina del Norte se ha inclinado más hacia los republicanos desde alrededor de 2010, si bien los candidatos presidenciales del GOP llevan más tiempo obteniendo buenos resultados allí. No obstante, el estado ha elegido abrumadoramente a gobernadores demócratas durante décadas, con pocas excepciones, y la vulnerabilidad de Trump —las encuestas muestran altos niveles de desaprobación del presidente en el estado— podría dar un impulso a los demócratas en un territorio que probablemente necesitan ganar para controlar el Senado.

La Cámara, en disputa; algunos estados evalúan propuestas sobre vida y religión

En Georgia, se espera que el senador demócrata Jon Ossoff defienda el escaño que ganó en 2021, aunque podría ser desbancado en las primarias de mayo, cuando los republicanos también elegirán a su candidato.

En Michigan, por su parte, el senador demócrata Gary Peters se retira, lo que deja a los demócratas en la búsqueda de un nuevo candidato; hasta ahora no ha surgido un aspirante claro en ninguno de los dos partidos, con elecciones primarias programadas para el 4 de agosto.

Aunque Michigan no ha elegido a un senador republicano en unos 25 años, el papel clave del estado en las elecciones nacionales probablemente mantendrá la contienda competitiva hasta noviembre. Trump venció a Kamala Harris por poco más del 1 % en 2024; en 2020 había perdido el estado frente a Joe Biden por alrededor del 3 %.

Los analistas, mientras tanto, señalan que la Cámara de Representantes es un posible cambio a favor de los demócratas. El Centro de Política proyecta de forma preliminar una mayoría demócrata de 211 a 208.

La congresista demócrata saliente Nancy Pelosi predijo la semana pasada que los demócratas “recuperarán la Cámara” en noviembre, declarando que el control republicano del Congreso “habrá terminado” en 2027.

En paralelo a las elecciones de candidatos, los votantes de algunos estados también decidirán sobre numerosas iniciativas en las papeletas que podrían servir como referéndums sobre el gobierno republicano y el segundo mandato de Trump.

Algunos estados evalúan iniciativas relacionadas con el aborto. En Misuri, los votantes decidirán si se aprueban amplias restricciones al aborto, mientras que en Nevada podrían modificar la constitución estatal para establecer un derecho al aborto.

La propuesta de Misuri, de aprobarse, también prohibiría a los médicos realizar procedimientos de “transición de género” en menores de edad. Iniciativas relacionadas con el aborto podrían aparecer también en las papeletas de Virginia, Idaho y Oregón.

Algunos estados podrían considerar asimismo propuestas vinculadas a la religión. En Virginia Occidental, los votantes podrían evaluar en 2026 una medida para modificar la constitución estatal y permitir que iglesias y denominaciones religiosas se incorporen legalmente bajo la ley estatal.

En Wisconsin, por su parte, una propuesta potencial prohibiría al gobierno cerrar iglesias en respuesta a emergencias de salud pública u otras crisis.

De cara a las elecciones de medio mandato, el arzobispo de Milwaukee, Jeffrey Grob, lamentó la semana pasada que la política en Estados Unidos se haya vuelto “tan polarizada” y advirtió a los católicos que no se “encasillen en bandos” que amplifican las diferencias políticas.

“Obispos, sacerdotes, diáconos, líderes eclesiales que no son católicos, otros líderes… es fácil verse arrastrado a un bando u otro, sea cual sea el caso”, dijo el prelado a WISN-TV.

“Tenemos que mantenernos fieles a nosotros mismos”, afirmó, “y no a un partido en particular, sino a nuestra fe católica”.

Traducido y adaptado por ACI Prensa. Publicado originalmente en CNA.