El Papa León XIV presidió este miércoles la primera Audiencia General de 2026, en la que abrió un nuevo ciclo de catequesis dedicado al Concilio Vaticano II y a la relectura de sus documentos. Lea aquí el texto completo.
Hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos!
Después del Año jubilar, durante el cual nos hemos detenido en los misterios de la vida de Jesús, iniciamos un nuevo ciclo de catequesis que estará dedicado al Concilio Vaticano II y a la relectura de sus Documentos.
Se trata de una ocasión preciosa para redescubrir la belleza y la importancia de este acontecimiento eclesial. San Juan Pablo II, al final del Jubileo del año 2000, afirmaba: «Siento más que nunca el deber de señalar el Concilio como la gran gracia de la que la Iglesia se ha beneficiado en el siglo XX» (Carta ap. Novo millennio ineunte, 57).
Junto con el aniversario del Concilio de Nicea, en 2025 hemos recordado los sesenta años del Concilio Vaticano II. Aunque el tiempo que nos separa de este acontecimiento no es muy largo, también es cierto que la generación de obispos, teólogos y creyentes del Vaticano II ya no está entre nosotros.
Por ello, mientras sentimos la llamada a no apagar su profecía y a seguir buscando caminos y modos para llevar a la práctica sus intuiciones, será importante volver a conocerlo de cerca, y hacerlo no a través del “oído decir” o de las interpretaciones que se han dado, sino releyendo sus Documentos y reflexionando sobre su contenido.