El Obispo del Vicariato Apostólico del Beni y presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), Mons. Aurelio Pesoa, advirtió que la violencia no es la forma de solucionar los problemas en el país.
En la Eucaristía dominical, el prelado se refirió al Evangelio de Juan que describe el nacimiento del Niño Jesús, y reflexionó: “Es esa Palabra de Dios, ese Dios que experimentó la vida humana, que interpela siempre la vida de los cristianos, la vida del católico de todos los tiempos”.
Al respecto, planteó: “¿Es posible ver la gloria de Dios en medio de nosotros cuando estamos atentos a los acontecimientos que suceden en el transcurrir del peregrinar y de la vida de cada uno?”, y afirmó: “Claro que se puede experimentar, porque se trata de ver y experimentar la gloria de Dios en los distintos momentos de la vida”.
Contemplar la gloria de Dios, explicó el prelado, es “entender, experimentar y descubrirla en los muchos acontecimientos de la vida. Y esa gloria de Dios se hace realidad cuando entendemos que todos somos hijos de Dios”.
En ese sentido, llamó a que nuestra palabra “sea una palabra creadora del bien, que nuestra palabra no sea para destruir o causar daño al próximo”.
“Por medio de la palabra podemos construir grandes cosas, pero también por medio de la palabra podemos lastimar y podemos destruir. Miremos nuestro mundo, las guerras que existen en estos días o las amenazas de guerra, los conflictos que se crean en nuestro país, algunos hermanos que no están dispuestos a perder sus dominios sobre los demás”, advirtió.