Mientras la conferencia SEEK continúa esta semana en Columbus, Ohio (Estados Unidos) —una de tres sedes junto con Denver y Fort Worth—, estudiantes universitarios que eligieron entre decenas de sesiones simultáneas llenaron un aula para escuchar al P. Robert Spitzer, SJ, examinar investigaciones científicas sobre milagros eucarísticos y la tilma de Nuestra Señora de Guadalupe.
El P. Spitzer, presentador del programa de EWTN “Father Spitzer’s Universe” y fundador del Magis Center, es conocido por abordar cuestiones en la intersección entre fe, razón y ciencia. El Magis Center lanzó MagisAI en 2025, una herramienta de inteligencia artificial diseñada para responder preguntas sobre teología, moral, las Escrituras y la ciencia, un recurso que Spitzer destacó durante su presentación.
“Quiero ser muy claro”, dijo Spitzer al auditorio. “Mi objetivo es ofrecer buenas pruebas científicas de la Presencia Real de Jesús en la Eucaristía”.
La conferencia se centró en tres milagros eucarísticos: Buenos Aires (1996), Tixtla, México (2006) y Sokółka, Polonia (2008). Cada uno ha sido investigado rigurosamente por científicos independientes, aunque sólo algunos han recibido reconocimiento eclesial local, y ninguno ha sido aprobado formalmente por el Vaticano.
Signos de la Presencia Real
En Buenos Aires, una hostia consagrada que había sido desechada en un candelabro fue posteriormente colocada en agua para disolverse, según el protocolo de la Iglesia. Relatos locales informaron que los fragmentos de la hostia no se disolvieron en el plazo de una semana, como se esperaba, sino que permanecieron en gran medida intactos incluso después de más de tres años. Con el tiempo, apareció en su superficie una extraña sustancia que mostraba características morfológicas propias del músculo cardíaco humano.