Una acusación formal presentada en Estados Unidos contra el presidente venezolano Nicolás Maduro señala al político de dirigir un gobierno corrupto que facilita el narcotráfico y la conspiración, entre otros delitos.
Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero después de ataques de Estados Unidos en la capital del país, Caracas.
En la acusación difundida el 3 de enero, el gobierno estadounidense alegó que Maduro —quien ha mantenido el poder en Venezuela durante más de una década— ha “manchado todos los cargos públicos que ha ocupado” con corrupción y tráfico de drogas.
Maduro “permite que la corrupción alimentada por la cocaína prospere para su propio beneficio, para el beneficio de los miembros de su régimen gobernante y para el beneficio de los miembros de su familia”, se lee.
El documento alega que Maduro ha utilizado un “gobierno corrupto e ilegítimo” para facilitar el narcotráfico, y que el supuesto imperio de la droga ayuda a “violentos narco‑terroristas” a traficar estupefacientes tanto dentro de Venezuela como hacia Estados Unidos.
La acusación imputa a Maduro y a otros de múltiples violaciones de la legislación antidrogas de Estados Unidos, incluyendo “conspiración de narco‑terrorismo” e “importación de cocaína”, así como cargos relacionados con armas.