El Monasterio de la Santa Espina en Valladolid (España) sufrió un ataque sacrílego cuando unos individuos forzaron el sagrario y profanaron el Santísimo Sacramento el pasado 28 de diciembre.
El párroco de La Santa Espina, el sacerdote Francisco Casas, presentó una denuncia ante la Guardia Civil esa misma noche, tras informar de lo sucedido al Arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello.
Se trata de la segunda vez en un año que este monasterio cisterciense —fundado en 1147 y que alberga una reliquia de la corona de Cristo—, sufre una profanación de estas características.
Según se informó en el sitio web del templo, los autores no tocaron nada más, por lo que “su objetivo fue el Señor”.