eateElement(o), m=s.getElementsByTagName(o)[0];a.async=1;a.src=g;m.parentNode.insertBefore(a,m) })(window,document,'script','https://www.google-analytics.com/analytics.js','ga'); ga('create', 'UA-526318-1', 'auto'); ga('require', 'GTM-MKNZDXB'); tario P. Karlheinz Hoffmann, S.I., y el 25 de septiembre de 1973 fue nombrado consultor técnico de la presidencia P. Antonio Stefanizzi, S.I., y Delegado de la Filmoteca Vaticano el Rev. Mounged El Hachem.

El 17 de junio de 1974 el Presidente Mons. Deskur fue elegido Obispo tit. De Tene, y ordenado por Pablo VI el 30 de junio del mismo año.

La celebración del Año Santo 1975, y la difusión fiel, rápida y universal del mensaje de reconciliación y renovación, que el Sumo Pontífice quiso como tema del Jubielo, incrementó la actividad de la Comisión que tuvo a su cuidado las transmisiones televisivas vía satélite. Por primera vez en la historia fue ofrecida la Ceremonia de apertura de la Puerta Santa, no solo a pocos miles de afortunados peregrinos, sino a millones de personas en los más remotos lugares de la tierra. Para tales transmisiones la Comisión desarrolló un importante rol de coordinación y financiación, con la colaboración de las Representaciones Pontificias, con la generosidad de los Caballeros de Colón (financiamiento) y con el auxilio técnico de RAI-Radiotelevisione Italiana y de la Sociedad Telesespacio. Las transmisiones en mundovisión son hoy una realidad consolidada: anualmente se transmiten, la S. Misa de Navidad, el Mensaje papal y la Bendición “Urbi et Orbi” en los días 24 y 25 de diciembre; El Vía Crucis en el Coliseo, el Viernes Santo y la S. Misa, el Mensaje y la Bendición “rbi et Orbi” el día de Pascua. Otras transmisiones en mundovisión son realizadas también en otras ocasiones de relevante y extraordinaria importancia para la vida de la Iglesia; los Países de los cinco continentes actualmente conectados son alrededor de 70.

El 3 de junio de 1976 fue nombrado Director “ad interim” de la Sala de Prensa de la Santa Sede el Rev. P. Panciroli, ayudado en calidad de asistente por el Rev. Don Pierfranco Pastore, redactor jefe del programa “4 voces” de Radio vaticana y Consultor de los programas religiosos de Radio Televisión Italiana. El 5 de septiembre de 1977, P. Panciroli, sería nombrado Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, conservando el cargo anterior de Secretario de la Pontificia Comisión; al mismo tiempo, Don Pierfranco Pastore sería confirmado Asistente de Director.

En 1978, la Sala de Prensa de la Santa Sede y el Servicio audiovisual de la Comisión fueron fuertemente solicitados para 4 eventos extraordinarios: la muerte del Papa Pablo VI; la elevación a Pontífice del Card. Albino Luciani, Juan Pablo I; el deceso del mismo tras 33 días de su elevación; la elevación a Pontífice del Card. Karol Wojtyla, Juan Pablo II, polaco, bien conocido por la Pontificia Comisión por su amistad con el Presidente, S.E. Mons. Deskur. Tanto Juan Pablo I como Juan Pablo II expresaran, a los pocos días de su elección, un vivo sentimiento de gratitud al mundo de la información, concediendo audiencia a los Periodistas y Operadores Audiovisuales.

El Papa Juan Pablo II, el 15 de febrero de 1980, nombró Vice Presidente de la Comisión al Rev. P. Agnellus Andrew, O.F.M., elevándolo a la Sede titular de Numana, para ponerlo al costado del Presidente, S.E. Mons. Deskur, con mala salud tras un ictus cerebral que lo había golpeado en octubre de 1978. S.E. Mons. Andrew, entonces Presidente de UNDA, puso a disposición de la Pontificia Comisión su vasto conocimiento de las problemáticas inherentes a la comunicación social. Él dará las dimisiones para los límites de edad en la segunda mitad de 1983.

Las tareas confiadas a la Pontificia Comisión se insieren cada año que pasa, en un área siempre más amplia de iniciativas, estudios, reportes que buscan tener al paso, también en la poca disponibilidad de personal y de medios, al vertiginoso desarrollo del sector de las comunicaciones sociales en el mundo. En efecto, la técnica, especialmente la electrónica y de la comunicación, hace pasos gigantes imponiendo al Organismo de la Santa Sede innumerables problemas de estudio, investigación e iniciativas. Es en este espíritu que el nuevo Presidente, Mons. John P. Foley, nombrado el 9 de abril de 1984 y elegido, al mismo tiempo, Arzobispo Tit. De Neapolis (Mons. Deskur fue nombrado Presidente Emérito y elevado a la dignidad de Arzobispo) dará un nuevo impulso a la Oficina, proponiendo medios técnicos y nuevos desarrollos pastorales, orales, ayudado en esta nueva tarea por el nuevo Secretario, Mons. Pierfranco Pastore, nombrado para tal cargo el 4 de diciembre de 1984. Al mismo tiempo fue nombrado por el Papa el nuevo Director de la Sala de Prensa el Doctor Joaquín Navarro Valls, con Mons. Giulio Nicolini como Vicedirector. S.E. Mons. Romeo Panciroli, elegido el 6 de noviembre de 1984 Arzobispo Tit. De Noba, fue nombrado Nuncio Apostólico en Liberia.

En la Asamblea Plenaria de la Pontificia Comisión de 1985, en obsequio a los Estatutos de la Filmoteca Vaticana, fue designado al encargo de Oficial Delegado de la misma Monseñor Enrique Planas; mientras que en el curso de la reunión del comité ejecutivo de la Federación Internacional de Archivo de Film (FIAF), tenida en Londres a inicios de octubre, la Filmoteca Vaticana fue admitida para hacer parte de la organización como Miembro Observador, a la espera de su admisión en la Federación como Miembro pleno iure, a la realización de los pedidos completados; que se dará el 26 de abril de 1997.

El Consistorio del 25 de mayo de 1985 fue para la Pontificia Comisión para las Comunicaciones Sociales una ocasión de particular gozo para la creación cardenalicia del Presidente Emérito S.E. Mons. Andrea Maria Deskur.

Una estrecha y continua colaboración ha siempre unido la Pontificia Comisión a muchos Dicasterios de la Curia Romana. La presentación al mundo de la información de los Documentos del Magisterio Pontificio y de algunos de los actos más importantes de las Congregaciones y de las Oficinas ha comprometido frecuentemente y notablemente a la Comisión en una tarea delicada, tempestiva y no fácil. Entre los frutos de esta colaboración citaremos la publicación de dos documentos estrechamente relacionados al sector de las comunicaciones sociales: Orientaciones para la formación de los futuros sacerdotes sobre los instrumentos de la Comunicación Social, publicado a cargo de la Congregación para la Educación Católica, y la Instrucción sobre algunos aspectos del uso de los instrumentos de Comunicación Social en la promoción de la Doctrina de la fe, publicado el 30 de marzo de 1992, y editado a cargo de la Congregación para la Dotrina de la Fe.

Con la Constitución Apostólica Pastor Bonus, Promulgada por el Santo Padre Juan Pablo II en el concistorio del 28 de junio de 1988, la Pontificia Comisión para las Comunicaciones Sociales se convirtió desde el 1ro de marzo de 1989 en el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales y, como tal, Dicasterio a pleno título de la Curia Romana. Según norma del art. 169 de la mencionada Constitución Apostólica, el Discasterio se “ocupa de las cuestiones que se refieren a los instrumentos de comunicación social, para que, también por medio de ellos el mensaje de salvación y el humano progreso puedan servir al incremento de la civilización” La Constitución Apostólica precisa que, “en el cumplimiento de sus funciones, el Pontificio Consejo debe proceder en estrecha relación con la Secretaría de Estado”; al mismo tiempo la Sala de Prensa de la Santa Sede se convierte en “la oficina especial” dependiente de la Primera Sección de la Secretaría de Estado que publica y divulga “las comunicaciones oficiales referentes a los Actos de los Sumos Pontífices como a las actividades de la Santa Sede”.

El Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, en ocasión de la celebración del XXV aniversario de la promulgación del Decreto Conciliar Inter Mirifica, publica, en 1989, dos importantes documentos: Pornografía y violencia en los medios de comunicación: una respuesta pastoral (7 de mayo de 1989); y Criterio de colaboración ecuménica e interreligiosa en el campo de las comunicaciones sociales (4 de octubre de 1989); ambos documentos son fruto de alrededor de tres años de trabajo, que ha comprometido a Miembros, Consultores y Expertos del Dicasterio.

Tras la partida del P. Karlheinz Hoffmann, designado por los Superiores de la Compañia de Jesús para un nuevo ministerio pastoral en Alemania, fue nombrado subsecretario, el 22 de mayo de 1991, el Sr. Hans-Peter Röthlin, Portavoz de la Conferencia Episcopal Suiza y Consultor del Pontificio Consejo.

Las cambiadas condiciones tecnológicas en el campo de las comunicaciones sociales habían inducido al Pontificio Consejo a proponer a la Asamblea Plenaria de 1987 un eventual suplemento a Communio et Progressio, sobre la base de las respuestas a un cuestionario enviado a las Conferencias episcopales en 1986. Así, el 22 de febrero de 1992, a cinco años de la propuesta, fue publicada la Instrucción Pastoral Aetatis Novae sobre las comunicacoines sociales en el 20 aniversario de la Communio et Progressio.

El 3 de diciembre de 1994 el Secretario del Dicasterio, Mons. Pastore, fue elegido Obispo Titular de Forontoniana y ordenado el 6 de enero de 1995 por Juan Pablo II.

Con ocasión de las celebraciones del 100 aniversario de la invención del cine, el Pontificio Consejoe para las Comunicaciones Sociales y la Filmoteca Vaticana han considerado oportuno ofrecer el propio contribución en 1995-1996, dando vida a un Comité Organizativo “ad hoc” para responder a la exigencia de una investigación más profundizada sobre el tema del cine como portador de valores, al umbral del siglo XXI. La documentación preparada por el Comité fue enviada a todas las Conferencias Episcopales del mundo, que se ocuparon de difundir las indicaciones y los programas en los ambientes apropiados.

Dado que uno de los aspectos más importantes de la comunicación social es la publicidad, con su fuerza de convicción y frecuentemente de presión psicológica, el Pontificio Consejo propuso a la Asamblea Plenaria la preparación de un documento pastoral que afrontara en modo apropiado el argumento. Tras tres años de preparación que involucró a Miembros, Consultores, Expertos y numerosas Conferencias Episcopales, el documento, con el título Ética en la publicidad fue publicado el 22 de febrero de 1997, obteniendo notable efecto por su seriedad, simplicidad y sobriedad en relación a la materia tratada.

Cuanto mencionado arriba quiere solo notar la actividad cotidiana de radio internacional que el Dicasterio de la Santa Sede de las Comunicaciones Sociales ha desarrollado durante los cincuenta años de existencia propia.

El Pontificio Consejo es conciente que los profesionales del periodismo, de la radio, de la televisión, del cine, y de todo el sistema informático, que escuchan atentamente la voz de la propia conciencia, y aspiran sinceramente al progreso de su arte, saben cuanto es difícil, entre condicionamientos de la vida concreta tener fe en la propia vocación de comunicadores de la verdad y del bien. Para los católicos, frecuentemente se agrega la penuria de los medios materiales que obstaculizan la deseada contribución a la información libre y sensible a la dimensión espiritual y a espectáculos de calidad que descubran y estimulen la mejoría de la persona y de la sociedad. A todos estos el Dicasterio, en proximidad al Año 2000, quiere ofrecer su ayuda poniendo a disposición de cuantos lo desean, la contribución del propio empeño, auténticamente pastoral y profesional.

Comentarios

Síguenos:

Cara a cara con Alejandro Bermúdez

Tendencias:

El blog de Mons. José Gómez
Libros del padre José Antonio Fortea