rc=g;m.parentNode.insertBefore(a,m) })(window,document,'script','https://www.google-analytics.com/analytics.js','ga'); ga('create', 'UA-526318-1', 'auto'); ga('require', 'GTM-MKNZDXB'); eguro estaba el P. Nicolás de la falsedad de la denuncia de Joaquín Aguilar que interpone una demanda por difamación contra su acusador, otorgándole más tarde, el 20 de diciembre de 1995, su perdón, como consta en la Averiguación Previa 46a/DS/385/94-11, realizada por La Dirección General de Prevención y Tratamiento de Menores, Dirección de Comisionado de Menores; Subdirección de Investigaciones; Departamento de Integración y Seguimiento de Actas sin Menor, de la Secretaría de Gobernación, en el que declara:

“Otorga su más amplio perdón en cuanto a derecho proceda a favor del menor Joaquín Aguilar Méndez, por el ilícito de difamación cometido en su agravio, no reservándose acción alguna en contra de dicho menor”.

Versión de Joaquín

53.- En 1994, el primer exámen proctológico dictaminó que Joaquín había sido violado, La policía argumentó que había perdido el primer reporte. Joaquín realizó un Segundo test proctológico como a las dos semanas: unas semanas después, la policía le llamó y le dijo que habían perdido los segundos resultados y en consecuencia de ello, el padre Aguilar juntó cerca de cuarenta parroquianos y los llevó a la policía para decir que Joaquín se prostituía. Se le hizo un tercer examen de violación, y después de este tercer test la policia le ofreció dinero a los padres de Joaquín para que abandonaran el caso . Los padres de Joaquín no aceptaron.

El dato es totalmente falso. La primera prueba de violación (examen proctológico) se llevó a cabo el mismo día 5 de noviembre que se presentó la denuncia y el resultado –del cual se entrega una copia a la Corte- dice que no se hallaron huellas físicas de violación. A la letra, el informe dice:

“Al momento del examen no se observaron huellas externas de lesiones recientes. Al examen proctológico: pliegues anales radiados bien definidos, mucosa anal sin alteraciones del esfínter anal externo conservado.

CONCLUSIÓN: El que dijo llamarse JOAQUÍN AGUILAR MÉNDEZ… Sin huellas externas de lesiones recientes. Al examen proctológico sin alteraciones”.

Es falso que la prueba se haya extraviado, pues se encuentra archivada en el expediente mismo de la Averiguación Previa 46/DS/385/94-11, y lo firma la perito medico forense: Dra. Lucina Téllez Tejada.

Es falso que dos semanas después se hayan hecho más pruebas de violación y se hayan perdido. En el expediente de la Averiguación Previa sólo aparece la prueba realizada el día 5 de noviembre, y este examen médico siempre se ha conservado con el expediente.

Es falso que el P. Nicolás Aguilar llevó aproximadamente a 40 personas de su Iglesia para que declararan que Joaquín Aguilar se prostituía. Las 33 personas que firmaron “la constancia de actividades del día 2 de octubre de 1994” solo rindieron testimonio por escrito de que el P. Nicolás Aguilar, el domingo 2 de octubre, fecha de la supuesta violación, no se había separado del grupo desde las 12:30 hasta las 15:30, por lo cual era inverosímil la acusación de violación, pues según Joaquín Aguilar, esta había acontecido a las 13:45, aproximadamente. Es totalmente falso que alguno de estos testigos hubiera declarado ante el Ministerio Público que Joaquín Aguilar se prostituyera pues no constan esas declaraciones en el expediente de la Averiguación Previa.

Muestra de la imparcialidad del Ministerio Público es que ordena en el oficio 17169 a la Dirección General de Servicios Periciales, Unidad Departamental de Medicina y Poligrafía, realizar un dictamen de “integridad física”, de Nicolás Aguilar Rivera, dando como resultado: “No presenta huellas externas de lesiones recientes”. Así mismo se ordena que se le realice un dictamen de “integridad física y andrológico” cuyo resultado fue: “… Al momento del examen no presenta huellas externas de lesiones recientes, andrológicamente”. Estos exámenes los firman el 14 de noviembre de 1994, los médicos peritos forenses: Magdalena E. de la Mora y Enrique Sierra Vidaurri.

Si Joaquín Aguilar hubiera sufrido violación por parte del P. Nicolás Aguilar, sabiendo que dicha acción es un acto de violencia que deja huellas físicas tanto en la víctima como en el victimario, las pruebas físicas hechas a Joaquín y Nicolás hubieran salido positivas y no fue así, como consta en los documentos cuyas copias se entregan a la Corte.

Es totalmente falso que se haya hecho una segunda y tercera prueba de violación a Joaquín Aguilar y por lo mismo resulta inverosímil que la policía le haya ofrecido dinero a sus padres. Todos estos supuestos actos de impunidad y corrupción, lo único que pretenden es convencer con argumentos difamatorios que en México no existe la aplicación de la justicia y las autoridades judiciales proporcionan inmunidad a los sacerdotes.

Como prueba de las afirmaciones difamatorias de los denunciantes es que el proceso en su primera etapa de Averiguación previa se cerró conforme a derecho y en los tiempos legales el 5 de diciembre de 1994. Y tan es falso que las autoridades hayan protegido al P. Nicolás Aguilar, que la Agente del Ministerio Público Carolina Sánchez Badillo, declara que: “se cumplió con los requisitos exigidos con los artículos 14,16, 21 constitucionales, para proceder penalmente en contra de Nicolás Aguilar, como probable responsable del delito de violación cometido en agravio de Joaquín Aguilar Méndez”, ya que de acuerdo con los exámenes médicos y proctológicos, prueban que su esfinter y pliegues anales se encontraban bien definidos y no mostraban huella alguna de lesión física. Por otra parte, el examen andrológico practicado al P. Nicolás Aguilar manifestaba que no había huellas externas de lesiones, sin datos de coito reciente.

Versión de Joaquín.

61.- …Joaquín entonces se entrevistó con el Obispo José de Jesús Martínez Zepeda. Joaquín dijo a Zepeda acerca de la violación en detalle Zepeda le pidió a Joaquín que escribiera una carta para el Cardenal Rivera acerca del abuso y de la descripción general del caso. Zepeda de igual forma le dijo a Joaquín que lo mantuviera en secreto.

62.- En mayo de 2002 Joaquín entregó en mano la carta a Zepeda para que la entregra al Cardenal

Después que Joaquín Aguilar hace su denuncia ante las autoridades judiciales en noviembre de 2004, acude junto con sus papás a entrevistarse con el Vicario Episcopal de la II Vicaría, Mons. Nicolás Nolasco quien lo escucha en compañía del Provicario, P. Agapito Sánchez y el Secretario, P. José Barrios. Mons. Nolasco, según la carta enviada al cardenal Rivera el 2 de octubre del 2006, escuchó la narración de Joaquín pero no le quedó claro que hubiera sido violado por el P. Nicolás Aguilar, ya que según Joaquín, pudo escapar corriendo de la habitación del sacerdote.

Sin embargo, pese a que Mons. Nolasco no tuvo certeza de la veracidad de la acusación de Joaquín Aguilar, este movido por un sentido cristiano y humanitario le ofreció ayuda psicológica de parte de la Arquidiócesis de México. Los papás de Joaquín le respondieron que lo pensarían y jamás volvieron.

Efectivamente, en mayo de 2002, Joaquín Aguilar se entrevistó con Mons. José de Jesús Martínez y le entregó una carta para el cardenal Rivera, en la que relataba al Cardenal una cuarta versión totalmente distinta a la que rindió por primera vez.

Las anteriores versiones de los hechos dadas ante el Ministerio Público fueron:
Primera, el 5 de noviembre de 1994 a las 18:15 hrs.
Segunda, el 8 de noviembre de 1994 a las 10:00 hrs
Tercera, el 21 de noviembre de 1994 a las 12:40 hrs.

El cardenal Rivera dio instrucciones inmediatas a Mons. Martínez para que le ofreciera ayuda psicológica a Joaquín Aguilar y para animarlo a interponer una demanda canónica en contra del P. Nicolás Aguilar. Sin embargo, Joaquín Aguilar no quiso aceptar la ayuda que le ofreció la Arquidiócesis de México y se abstuvo de interponer la demanda canónica.

Más tarde, después que el 6 de noviembre de 2005, la revista Proceso (No.1514), hizo pública la denuncia de Joaquín Aguilar contra la supuesta violación que sufrió del P. Nicolás Aguilar -por cierto, dando una quinta versión diferente de los supuestos hechos-, el cardenal Rivera dio órdenes a su obispo auxiliar Mons. Marcelino Hernández de buscar a la supuesta víctima para ofrecerle de parte de la Arquidiócesis de México todo el apoyo psicológico y espiritual que necesitara. La entrevista se llevó a cabo el día 18 de febrero de 2006 a las 17:30 hrs.

Según el informe del obispo Marcelino Hernández –quien también es psicólogo-, enviado al cardenal Rivera el 20 de febrero de 2006, tuvo la impresión de que Joaquín Aguilar no había sufrido violación alguna de parte del P. Nicolás Aguilar, pues cuando le preguntó que si lo había violado, él narró otros casos, pero se negó a hablar de su persona.

Por ultimo, el obispo Marcelino Hernández comenta en su carta, que el mismo Joaquín Aguilar le informó de forma libre y espontánea que algunos medios de comunicación le estaban ofreciendo dinero, por eso no se había acercado anteriormente.

En el mes de octubre de 2006, después de que Joaquín Aguilar interpuso la demanda civil contra el cardenal Rivera en la Corte Superior de California, dando una sexta versión de la supuesta violación -totalmente diferente a las otras versiones ya hechas públicas-, buscó al obispo auxiliar Marcelino Hernández para informarle su intención de interponer una demanda canónica contra el P. Nicolás Aguilar, en el tribunal Eclesiástico de la Arquidiócesis de México. El obispo Marcelino Hernández dio aviso al cardenal Rivera de esta solicitud, y el cardenal Rivera inmediatamente aceptó que se interpusiera la demanda canónica y se ofreció a recibir personalmente la denuncia de Joaquín Aguilar, pero Joaquín Aguilar canceló en tres ocasiones la cita con el cardenal Rivera, la última cita que canceló fue el 26 de octubre de 2006, bajo el argumento de que sus abogados no se lo habían permitido.

La reacción de Joaquín Aguilar ante la noticia de que la diócesis de Tehuacan apoyada por la Arquidiócesis de Puebla y México habían presentado ante la Santa Sede una solicitud para suspender al P. Nicolás Aguilar de su ministerio sacerdotal, fue de total rechazo a esta medida y además confesó en el diario La Jornada: “…Que el cardenal Rivera, arzobispo primado de México recuerde que cuando yo quería iniciar el proceso canónico (a finales del año pasado), el quería verme personalmente y yo no quería verlo” (9 enero de 2007, Pg. 5).

Con estos testimonios queda demostrado que ni la Arquidióceis de México, ni el cardenal Norberto Rivera hicieron caso omiso de la denuncia de la supuesta violación de Joaquín Aguilar supuestamente perpetrada por el P. Nicolás Aguilar. En todo momento se le ofreció ayuda y él nunca la quiso aceptar.

Como dato relevante final, cabe destacar que Joaquín Aguilar, hasta el día de hoy, ha hecho públicas siete versiones diferentes –como se puede constatar en la tabla sinóptica que se entrega a la Corte- de los hechos de violación supuestamente sufridos el 2 de octubre de 1994.

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