Fray José López Piteira, el primer beato cubano

Fray José López Piteira nació en Arroyo Blanco, Camagüey, Cuba, el 2 de febrero de 1912, de padres inmigrantes españoles. Según algunos registros históricos su familia regresó a España cuando el pequeño José tenía cuatro o cinco años de edad.

Se mudó a Partorvia, en la provincia de Orense, Galicia, España. En este país se hizo fraile agustino. En su preparación hacia el sacerdocio estudió filosofía en Leganés, y teología en el Monasterio del Escorial. Hizo su profesión solemne en 1934, y fue ordenado diácono el 8 de septiembre de 1935, el mismo día en que Cuba celebra a su Patrona, la Virgen de la Caridad del Cobre.

Según sus biógrafos era rubio y bien parecido, de estatura media, con buena capacidad para los estudios, carácter bondadoso y entusiasta, aficionado a la música, manifestó una vocación muy decidida desde el primer momento, a la que correspondió con una vida de piedad muy intensa.

El P. González Velasco, uno de sus biógrafos, escribió: "Se debe constatar que el joven José López Piteira siempre se sintió orgulloso de haber nacido en Cuba y de ser ciudadano cubano".

La revista Palabra Cubana ha recogido los acontecimientos de su martirio. "Estando estudiando en el Monasterio del Escorial, el 6 de agosto de 1936 fue detenido con su comunidad Agustina de ese monasterio y encarcelado en la prisión de San Antón de Madrid. Cuando le dijeron que podía hacer valer la circunstancia de haber nacido en Cuba para conseguir la libertad, contestó: ‘Están aquí todos ustedes que han sido mis educadores y maestros y mis superiores, ¿qué voy a hacer yo en la ciudad? Prefiero seguir la suerte de todos, y sea lo que Dios quiera’".

"El 30 de noviembre de 1936, Fray José López Piteira fue martirizado en Paracuellos de Jarama junto con otros 50 religiosos agustinos. En el momento del martirio tenía 23 años", informa la revista.

Fray José López Piteira fue beatificado el 28 Octubre de 2007 junto a 497 mártires.

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