La Universidad Pontificia de México respondió a una denuncia hecha en redes sociales por Alain Miranda, estudiante “trans” de esa casa de estudios quien señaló que sufre de acoso.

Miranda, que nació mujer y ahora se identifica como hombre, publicó el 14 de enero una denuncia señalando que, desde hace un año, sufre de “discriminación, acoso escolar y bullying”.

En su relato, Miranda asegura que “3 compañeros empezaron a apodarme ‘transformer’ por ser una persona transexual y no conforme con eso, uno de los principales agresores (Luis L.), se encargó de divulgar por la facultad que realicé un cambio de género”.

Miranda dice en su denuncia que explicó lo sucedido, en distintos momentos, al director de la Facultad de Derecho, Joel Salinas Olivares; al Decano, Jesús María Aguiñaga Fernández; y al rector de la universidad, Alberto Anguiano García.

Miranda exige la expulsión de los alumnos a quienes acusa de bullying y precisa que ha procedido legalmente contra “el decano Jesús María Aguiñaga Fernández y las otras dos personas que me han estado agrediendo, abriéndose la carpeta de investigación por el delito de discriminación”, tras sufrir un incidente de agresión física.

Luego de varias reuniones, Miranda refiere que hace “responsable a la Universidad Pontificia de México y a las autoridades que la presiden por omisión a estos actos, encubrimiento y cualquier otra agresión que se pueda presentar hacia mi persona”.

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La respuesta de la Universidad

“En el caso específico de los hechos, recientemente publicados en redes sociales, se está dando seguimiento, en conformidad con los procedimientos y protocolos correspondientes”, señala la Universidad Pontificia de México en un comunicado el 15 de enero.

Esto, indica la universidad, para “salvaguardar el respeto, integridad y seguridad de todos quienes la integran. Además, implementaremos en breve un curso-capacitación sobre la discriminación y acoso escolar”.

“Comprometida con el fundamental valor del respeto irrestricto a toda persona, sin distinción alguna y fiel a sus convicciones humanistas, la Universidad Pontificia de México ha estado siempre atenta al desarrollo y cuidado de quienes forman parte de ella”, prosigue el texto.

En ese sentido, el comunicado indica que el objetivo de la universidad es “preservar los ambientes óptimos y los entornos seguros para el desempeño de las actividades que cada uno de sus integrantes realiza”.

“Refrendamos públicamente nuestro compromiso de actuar de manera responsable, imparcial, empática e incluyente, para el bienestar de toda la comunidad universitaria”, concluye.

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